ALERGIAS: CÓMO DEBEMOS TRATARLAS


Cada vez son más las personas afectadas por la congestión nasal o picazón durante diversas épocas del año. Por esta razón es importante saber cómo manejarlas.

Es una respuesta anormal del sistema inmune de algunas personas frente a sustancias que normalmente no son dañinas para el organismo. Las sustancias que gatillan la reacción alérgica se denominan alergenos.

Según la Dra. Ana María Herrera, broncopulmonar infantil de Clínica Santa María “las enfermedades alérgicas han aumentado a nivel mundial desde la década de los ochenta constituyéndose en un importante problema de salud pública debido a la gran cantidad de personas que las padecen”.

El riesgo de desarrollar alergia está determinado genéticamente y se relaciona a la historia familiar. La Dra. Herrera señala que “refiriéndose a los niños, si ningún padre es alérgico la probabilidad de presentar alergia es de un 15%, en cambio si alguno de los padres es alérgico el riesgo aumenta a 30% y si los dos padres lo son la probabilidad se eleva a 60%”.

Existen diferentes tipos de alergenos, los más comunes son:
• Polen
• Pastos
• Polvo de habitación
• Caspa de gato y perro
• Hongos
• Medicamentos
• Alimentos
• Picaduras de insecto

Los alergenos inhalados pueden presentarse durante todo el año como el polvo de habitación, manifestando síntomas permanentes, o ser estacionales como el polen, produciendo indicios de alergia sólo en los meses de primavera.

Cuando una persona alérgica toma contacto con un alergeno al cual está sensibilizada, su organismo libera gran cantidad de histamina, sustancia que produce la mayoría de las señales que se presentan ante la respuesta del cuerpo.

Una reacción alérgica puede presentarse en diferentes partes del cuerpo, originando distintas patologías.
• Conjuntivitis alérgica: el órgano afectado es el ojo produciendo enrojecimiento, lagrimeo, picazón y edema de párpados y/o conjuntiva.
• Rinitis alérgica: cuando la nariz es la afectada, los síntomas característicos son rinorrea, congestión nasal, estornudos y picazón la nariz, oídos y garganta.
• Urticaria: la piel presenta lesiones tipo “roncha” con enrojecimiento, edema y picazón.
• Asma bronquial: en este caso se produce una obstrucción bronquial caracterizada por tos, ahogo, dificultad para respirar y ruido al pecho como silbido.
• Anafilaxia: todo el organismo es el afectado, es una reacción grave que puede producir la muerte. Se produce edema de la laringe con imposibilidad de introducir aire a los pulmones y shock cardiovascular.

La forma más adecuada para evitar una reacción alérgica es evadir el contacto con la sustancia que la produce, como por ejemplo no ingerir ciertos alimentos. Sin embargo, esto no siempre es posible como cuando hay alergia al polvo de habitación.

Existen diferentes tipos de tratamientos:
• Antihistamínicos: bloquean los receptores de histamina impidiendo de esta manera los efectos de esta sustancia en los distintos tejidos, aliviando los síntomas de alergia.
• Corticoides: se utilizan frente a reacciones alérgicas de mayor cuantía para disminuir la sintomatología junto con los antihistamínicos. Estos fármacos sólo deben ser administrados bajo supervición médica.

Según la especialista, “en la actualidad no existe tratamiento definitivo para las alergias, sin embargo disponemos de un amplio arsenal terapéutico que permite controlar muy bien los síntomas de nuestros pacientes, permitiendo mejorar en forma significativa su calidad de vida”.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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