Aneurisma aórtico abdominal: Otra consecuencia grave del tabaquismo


Es una enfermedad asintomática que, generalmente, se descubre con ecografías indicadas por otras razones. Por eso, evitar los factores de riesgo es la principal medida de prevención.

Albert Einstein murió a los 76 años producto de la ruptura de un aneurisma aórtico abdominal. Era hombre y mayor de 60 años, dos características de la mayoría de quienes desarrollan esta enfermedad, pero, además, era un conocido fumador, el principal factor de riesgo de esta patología.

Los aneurismas aórticos son una dilatación de un segmento de arteria que puede afectar cualquier parte del cuerpo, pero el 95% se ubica por debajo de las arterias renales y son llamados aneurismas abdominales. El doctor Víctor Bianchi -jefe de la Unidad de Cirugía Vascular Periférica de Clínica Alemana- explica el desarrollo de estas anormalidades, que tienen un crecimiento gradual y lento.

¿Cómo se diagnostican?
La mayoría de los aneurismas aórticos abdominales se diagnostican con ecotomografías abdominales, las cuales pueden ser realizadas como examen de detección precoz o screening. En la práctica, suele ser una sorpresa en ecografías solicitadas por otra causa. El diagnóstico es más preciso con una Tomografía Axial Computada (scanner) con contraste endovenoso (angioTAC), examen que se indica cuando se ha sospechado el diagnóstico previamente.

¿Por qué síntomas se llega a consultar?
En general, son de aparición tardía, pues no es una patología que dé problemas hasta que se complica. La dificultad más frecuente es la ruptura, la cual se expresa como dolor y constituye una emergencia médica, pues tiene una alta mortalidad. Sin embargo, el dolor abdominal es altamente inespecífico como molestia en sí, existiendo múltiples posibilidades de causas. Hay que poner atención a un grupo de síntomas inespecíficos como dolor tipo lumbago, problemas de circulación en las piernas y aparición de microembolias en los pies.

¿Qué factores de riesgo hay?
El tabaquismo es el gran factor, sobre todo después de los 60 años. También es entre 4 a 6 veces más frecuente en varones. Además, están algunas enfermedades propias del colágeno que se asocian con aneurismas, como la Enfermedad de Marfan. La hipertensión suele estar relacionada.

¿Qué efecto físico tiene el tabaco?
No se conoce el mecanismo exacto, pero se sabe que inhibe la vasorreactividad de la membrana interior de los vasos, lo cual facilitaría el inicio de una cadena de eventos de tipo inflamatorio y degradación de proteínas elásticas de la pared del vaso.

¿Se da en personas que fuman mucho?
El tabaco tiene una relación de tipo dosis/efecto, es decir, a mayor número, más daño. Sin embargo, con un cigarrillo se inician las alteraciones de la vasorreactividad vascular, al igual que la inhibición de la motilidad ciliar tráqueo-bronquial (movimiento de los cilios de la parte interna de la tráquea y los bronquios).

Aneurisma aórtico vs. disección aórtica

No hay que confundirlos. Es frecuente que se asocien erradamente, pero una disección aórtica es una ruptura espontánea de la pared de una arteria, usualmente secundaria a una hipertensión no tratada. Una disección puede terminar como un aneurisma, pero esto no es la base del origen de la mayoría de los aneurismas abdominales.

¿Qué tratamiento se realiza?
El único tratamiento conocido es la cirugía para reemplazar el segmento afectado por una prótesis. En la actualidad, se realiza de manera mínimamente invasiva; es decir, con la introducción de una prótesis para reforzar la pared a través de arterias ubicadas superficialmente, en general, en la región inguinal. Esto permite evitar los efectos fisiológicos propios de una cirugía abierta, con una recuperación más rápida, pero generando la necesidad de un seguimiento, pues no se ha reemplazado el segmento dañado, sino que se ha reforzado la pared.

¿Por qué no todos los aneurismas se operan?
El riesgo de ruptura está directamente asociado con el diámetro del aneurisma, y es así como se ha definido un diámetro de corte para cirugía correspondiente a 5 cm. Por debajo del mismo, existe un manejo conservador que corresponde a la vigilancia activa -seguimiento seriado del diámetro- hasta que llega a la cifra de indicación quirúrgica. También hay casos especiales dados por las características de cada paciente, razón por la que deben ser evaluados al alcanzar los 4 cm.

La cirugía electiva tiene un riesgo bajo y, como es una patología que afecta a la población mayor, si se plantea una resolución precoz, esto necesariamente generaría un volumen de casos que, comparados con la evolución espontánea, nunca llegaría a alcanzar la real necesidad de cirugía, pues el paciente podría fallecer de cualquier otra causa antes que de su aneurisma.

Si una persona tiene uno, ¿volverá a desarrollar otros?
En quienes ya han tenido, existe un riesgo de 6 a 12% de presentar otro aneurisma en otro segmento arterial, siendo los más frecuentes los niveles iliaco (pelvis), femoral (ingle) y popliteo (rodilla).

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Categoría: Cardiología.




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