Anfetaminas


Introducción
Con este nombre se agrupan una serie de sustancias con características estimulantes del Sistema Nervioso Central. Debido a sus propiedades estimulantes tanto de tipo físico como mental, su abuso se ha hecho popular entre determinados colectivos que necesitan mantenerse despiertos durante periodos prolongados de tiempo o que requieren un aumento o mantenimiento de una energía física y mental (estudiantes, atletas, etc.). En la actualidad están incluidas en las listas de sustancias prohibidas por el Comité Olímpico Internacional. A diferencia de otro tipo de sustancias estimulantes, el desarrollo de la anfetamina se debió a un propósito de tipo terapéutico, en el intento de encontrar un tratamiento eficaz para el asma y en especial de la obesidad. Durante los años cuarenta, se hicieron tremendamente populares los inhaladores de anfetamina sin tener en cuenta su capacidad de producir adicción y durante la segunda guerra mundial las anfetaminas fueron sustancias consumidas por las fuerzas armadas de muchos países con objeto de obtener una mayor resistencia física y psíquica en determinadas situaciones.

No obstante el mayor abuso por parte de la población se realizó durante los años sesenta y las anfetaminas pasaron a ocupar el primer lugar entre las drogas estimulantes.

Las anfetaminas que se encuentran en el mercado negro provienen generalmente de laboratorios clandestinos, ya que los productos para su fabricación se pueden adquirir fácilmente. Sintetizar anfetamina y algunos de sus análogos es tan fácil que puede realizarse en laboratorios clandestinos.

Tipos de sustancias
?Anfetamina. Generalmente se presenta en forma de tabletas, cápsulas o polvo de color blanco sucio y suele encontrase generalmente con muchas impurezas. Se consume por vía oral, inyectada o esnifada. Los efectos varían ampliamente de unas personas a otras. Un consumidor adicto necesita consumir una mayor dosis para sentir los mismos efectos que un consumidor ocasional.
?Metilanfetamina o metaanfetamina. Relacionada químicamente con el sulfato de anfetamina pero más activa, de tal forma que su efecto sobre el Sistema Nervioso Central es mayor. Su apariencia es similar al sulfato de anfetamina y el método de administración es similar, pero el polvo de metaanfetamina mezclado con tabaco puede ser fumado, aunque este último no es muy eficaz ya que parte de la droga se destruye por la alta temperatura del cigarrillo. El producto vendido en la calle se conoce con distintos nombres: meth, speed, etc.

Una forma de metilanfetamina es la que se conoce como ‘ice’ ‘hielo’ ‘cristal’. Se fabrica a partir del clorhidrato de metilanfetamina, formándose cristales transparentes parecidos al hielo, sin color, gusto, ni olor. La forma de consumo es inhalando los vapores al fumar mediante una técnica especial.

Formas de abuso
Hoy en día la utilización terapéutica de estas sustancias es muy limitada. Se han utilizado en el tratamiento de la obesidad, para aumentar el rendimiento en el estudio o en el doping. En ninguno de los tres casos tiene utilidad el uso de anfetaminas; carece de sentido y de lógica el uso de anfetaminas en la obesidad, y en el caso del aumento de rendimiento en el estudio, ocasionan un aumento de errores en la comprensión y esquematización, y lo único que hacen es desvelar.

Sin embargo su abuso ha aumentado en los últimos años, conllevando graves peligros para la salud. Destacan como formas de abuso:

?Empleo ocasional para aumentar el rendimiento físico, retrasar el sueño y aumentar el rendimiento intelectual. Con este objetivo es utilizada en ocasiones por conductores de largas distancias, estudiantes o para evitar la fatiga y aumentar el rendimiento en deportistas.
?Empleo habitual buscando el estado de euforia y de bienestar, reforzando la seguridad en sí mismo, tener mayor agudeza mental y aumentar la actividad sexual.

Consumo durante una noche o el fin de semana de fiesta. Estos episodios con frecuencia terminan llevando a la persona a un sueño profundo de muchas horas y a la aparición de una psicosis tóxica anfetamínica con ideas Abuso de estas sustancias como tratamiento de la obesidad y de estados depresivos (generalmente mujeres).

Peligros para la salud
Los efectos psíquicos de la anfetamina dependen de la dosis, y del estado mental y personalidad del consumidor. La ingesta de 10 a 30 mg de anfetamina produce en la persona una sensación de bienestar, autoconfianza y estado de ánimo elevado.

?El aumento de la actividad psíquica se manifiesta por un aumento de la capacidad de concentrarse en tareas concretas. La realización de test a estudiantes nos indica como bajo el efecto de anfetaminas se aumenta la capacidad de respuesta, sin embargo aunque contestan mayor número de respuestas también cometen un mayor numero de errores.
?Euforia: se produce un aumento de la atención, mayor capacidad de comunicación, aumento de actividad.
?Disminución de la sensación de fatiga: la fatiga es un mecanismo regulador del organismo mediante el cual se frena la actividad. El hecho de que la sensación de fatiga este disminuida no significa que esta no se presente, con el consiguiente riesgo para la persona que no sabe dosificar su esfuerzo y puede terminar en un agotamiento agudo con serias consecuencias para su salud.
?Insomnio: la anfetamina retrasa la aparición de sueño, pero no de manera indefinida, por lo que al suspender la administración de las anfetaminas aparece como fenómeno de rebote un sueño mas profundo y una necesidad imperiosa de dormir. El patrón del sueño se altera y puede tardar varios meses en volver a la normalidad.
?Disminución del apetito. Debido a esta acción en ocasiones se utilizan en el tratamiento de la obesidad, aunque esta acción es muy discutible. Aparece rápidamente tolerancia, siendo necesario aumentar la dosis para obtener el mismo efecto. Esto hace que con frecuencia las personas se hagan dependientes a las anfetaminas.
?Aparición de conductas estereotipadas, caracterizadas por la aparición en la persona que consume las anfetaminas de movimientos repetitivos.
?Al mismo tiempo pueden producirse sudoraciones, aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la presión arterial, sequedad de boca, vértigo, temblores.

Generalmente estos efectos desaparecen al cabo de 3 ó 4 horas, apareciendo cansancio y en ocasiones la persona se siente deprimida e incapaz de concentrarse.

Fumar metaanfetamina en forma de hielo proporciona un ‘flash’ (fogonazo) muy intenso, con una sensación de intensa euforia que depende de la dosis. Los usuarios de este producto pueden convertirse rápidamente en adictos, usándolo cada vez mas frecuentemente y en dosis cada vez mayores.

Se pueden producir un amplio número de efectos tóxicos, mas frecuentemente con la metaanfetamina que con el sulfato de anfetamina, en muchas ocasiones producidos por sobredosificación: inquietud, temblor, irritabilidad, insomnio y euforia. Posteriormente, fatiga, depresión y somnolencia profunda. Así mismo, un aumento de la temperatura corporal, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, convulsiones y colapso cardio-respiratorio.

El uso prolongado de estas sustancias ocasiona una dependencia psicológica que se traduce en un deseo y una necesidad de tener que seguir consumiendo la droga cada vez en cantidades mas elevadas para seguir experimentando los mismos efectos (tolerancia). El consumo habitual puede dar lugar a comportamientos agresivos, alucinaciones auditivas (escuchan sonidos donde no existen) e ilusiones de tipo paranoide (psicosis anfetamínica).

Extensión del fenómeno
A nivel Europeo, datos de las encuestas realizadas entre la población general muestran un consumo de anfetaminas a lo largo de la vida entre el 1% y el 9% entre los diferentes países. Así mismo las encuestas de población escolar indican que del 2% al 13% de los adolescentes entre 15 y 16 años han consumido anfetaminas. En nuestro país según datos de la Encuesta de población escolar de 1998, el 3.8% de los escolares entre 14 y 18 años había consumido speed y anfetaminas en el último año.

Sustancias análogas
Dentro de las sustancias relacionadas con las anfetaminas podríamos englobar a las denominadas drogas de diseño, que comparten algunas de sus propiedades estimulantes. Dentro del ámbito terapéutico los anorexígenos, grupo de fármacos utilizados en el tratamiento de la obesidad, poseen cierto grado de poder estimulante, que se manifiesta en forma de cierto grado de euforia, irritabilidad, irascibilidad, etc. De ahí que su uso sea cada vez más minoritario con fines terapéuticos.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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