ANOREXIA Y BULIMIA: QUÉ ESTÁ PASANDO EN MÍ


Son trastornos de la conducta alimenticia en que la persona tiene una percepción errónea del propio cuerpo. En el caso de la Anorexia se restringe la ingesta de alimentos; en la Bulimia ocurre lo contrario, es decir, hay una sobreingesta alimentaria, así lo señala Paula Díaz, psicóloga de Clínica Santa María.

La mayoría de los casos se da en mujeres y comienza en la adolescencia. Es en esta etapa donde inician un proceso de proyección de quiénes son y cómo se muestran al resto de las personas. Por lo tanto, toma importancia la percepción física que tengan los demás.

Los pacientes se ven afectados por factores biológicos, psicológicos y sociales que desencadenan diferentes tipos de sentimientos y situaciones en la vida de estas personas, llevándolos a no aceptarse y querer mejorar sólo en apariencias físicas por miedo al rechazo.

Síntomas:
• Percepción errónea del propio cuerpo
• Recurren a vómitos, laxantes, diuréticos, fármacos y ejercicio excesivo para evitar el aumento de peso
• Autoestima baja
• Ausencia de tres ciclos menstruales consecutivos (en el caso de anorexia)
• Come una gran cantidad de alimentos y luego presenta sentimientos de culpa (en el caso de Bulimia)

La especialista señala que existen diferentes factores psicológicos:

En la Anorexia:
• Autoexigente, perciben las situaciones como todo o nada.
• Síntomas depresivos
• Pobre sentido de identidad
• Apatía
• Sobre valoración de la forma física y el peso
• Rechazo a la sexualidad adulta

En la Bulimia:
• Sentimientos de culpa, de vergüenza y miedo de rechazo
• Sentimientos de inseguridad e incomodidad social
• Baja autoestima
• Sensación de ineficiencia personal, severa autocrítica
• Inestabilidad emocional
• Personalidad histriónica – infantil y otras características obsesivas – compulsiva
• Existe un alto riesgo para un trastorno afectivo

Los tratamientos para poder superar estos trastornos requieren de un equipo multidisciplinario de especialistas, los cuales decidirán si el paciente debe realizar esto de forma ambulatoria u hospitalizada, así lo explica Paula Díaz.

En este tipo de situaciones se busca que el paciente tome conciencia de qué es lo que le está sucediendo y a la vez buscar qué gatilló este trastorno alimenticio y darle solución.

Los objetivos del tratamiento son:
• Evitar la muerte
• Reducir complicaciones agudas
• Evitar las complicaciones crónicas
• Tratar la co-morbilidad médica y psiquiátrica
• Tratar los problemas psicológicos y relacionales asociados

La psicóloga señala que “es un tratamiento de largo plazo, mínimo un año en el que la paciente debe entender y afrontar su enfermedad, tener conciencia para ir superando las etapas. Cuando ocurre lo antes mencionado, por lo general se tienen buenos resultados y son las mismas involucradas las que comienzan a ceder en tener un cambio de hábitos alimenticios que ayuden a mejorar su salud”.

Como consejo, Paula Díaz explica que “es posible prevenir este tipo de trastornos de alimentación a través de la educación, dietas equilibradas y, especialmente, a través de un constante refuerzo de la autoestima”.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Psicología y Psiquiatría.




Deja un comentario