ANTIOXIDANTES, FUENTE DE LA ETERNA JUVENTUD


El consumo excesivo de grasas saturadas, el humo del tabaco, la contaminación ambiental y una mala alimentación, llevan a un aumento de los radicales libres en el organismo. Éstos conducen a la degeneración y el envejecimiento celular. Pero los antioxidantes, que se encuentran en frutas y vegetales, pueden ayudar a evitar este deterioro, previniendo incluso enfermedades cardiovasculares.

La enfermedad coronaria tiene sus bases en la formación de placas ateromatosas, que tienden a obstruir el lumen de los vasos sanguíneos. El inicio de este proceso se ve activado por el exceso de lípidos en el torrente sanguíneo, los que se van depositando lentamente en las paredes de los vasos.

Este mecanismo puede verse acelerado por los radicales libres, mediante el cambio de configuración química, que en el caso de los lípidos constituye la peroxidación. Al estar “oxidada” la grasa, nuestro sistema inmune la reconoce como extraña, por lo que acelera su depósito dentro de la pared de los vasos sanguíneos obstruyéndolos en forma progresiva. Esto, finalmente puede producir un infarto.

Sin embargo, los antioxidantes incrementan la resistencia a la oxidación de lipoproteínas, por lo que protegen al cuerpo de este proceso inicial.

¿Qué son los antioxidantes?
“Son sustancias que protegen al cuerpo de los radicales libres, evitando la peroxidación tanto de lípidos, proteínas y DNA, disminuyendo así la degeneración celular”, establece el Dr. Pablo Pedreros, Cardiólogo de Clínica Santa María.

Los antioxidantes neutralizan los radicales libres, inhibiendo su formación o eliminándolos. El Dr. Pedreros explica además, que desde el punto de vista cardiovascular, estas sustancias no solo se ven relacionadas a los lípidos, sino que además impiden el envejecimiento de nuestros tejidos.

Los antioxidantes más conocidos son la vitamina E, el ácido ascórbico, el betacaroteno, la melatonina y la coenzima Q10.

¿Dónde los encontramos?
Los antioxidantes se pueden encontrar en la mayoría de los componentes de una dieta completa y saludable: frutas y verduras como por ejemplo frutilla, arándanos, distintos tipos de berries, kiwi, sandía, melón, tomate, pepino, brócoli y zapallo. También el café, el té y el chocolate son fuente importante de estas sustancias, pero deben consumirse en forma moderada para mantener una dieta saludable.

Otros productos naturales son las nueces y almendras que aportan zinc y selenio, funcionando como antioxidantes. “Se ha comprobado además que el vino tinto, por su alto contenido de antioxidantes, disminuye el avance de la enfermedad ateromatosa, siendo recomendable el consumo de una copa diaria para mantenerse saludable”, asegura el Dr. Pedreros.

Los radicales libres también oxidan proteínas, la pared y otras estructuras celulares. A medida que se van oxidando estos distintos componentes, también se va generando el envejecimiento celular. Por lo tanto, gran parte de las enfermedades degenerativas como el cáncer, algunas enfermedades neurológicas de tipo degenerativas, el deterioro de la calidad de la piel, entre otros, se pueden prevenir con los antioxidantes.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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