APEGO: UN GRAN LAZO ENTRE MADRE E HIJO


APEGO: UN GRAN LAZO ENTRE MADRE E HIJO
El apego constituye un lazo afectivo que se genera desde el nacimiento y que produce una dependencia entre padres e hijo, favoreciendo el cuidado, afecto y las relaciones futuras del niño. Aprenda más sobre este tema.

El apego es un lazo afectivo que se genera desde el nacimiento, como producto de las endorfinas -hormonas que genera tanto la madre como el recién nacido- y del contacto directo -piel con piel-. Esto produce una dependencia entre ambos, favoreciendo el cuidado y afecto de la madre por su hijo, lo que a la vez beneficia notablemente las relaciones futuras del niño.

A la vez, constituye un reencuentro con la madre que lo ha llevado en su interior durante tantos meses.

Mónica Guitart, matrona jefe del Servicio de Ginecología, Obstetricia y Neonatología de Clínica Santa María, explica que “fomentar el apego es positivo por varias razones; entre ellas, porque el nacimiento le genera al niño cierto grado de estrés, debido a que ha salido de su medio ambiente protegido a enfrentarse a la fuerza de gravedad y mundo exterior. Frente a esto, el contacto con el pecho materno es apaciguador y tranquilizante, ya que escucha los mismos sonidos dados por los latidos del corazón de la madre. Por otro lado, el recién nacido se coloniza de los gérmenes propios de la mamá; de manera que queda protegido de las infecciones del entorno”.

No se sabe exactamente cuánto debe durar este proceso, pero diversos estudios establecen un tiempo aproximado de dos horas. “Hay que promoverlo; por eso, hemos adaptado nuestro sistema de atención para extender lo más posible el contacto inicial. Siempre y cuando las condiciones de salud del niño y de la madre lo permitan, propendemos que al menos estén treinta minutos juntos”, asegura la matrona jefe.

También se ha determinado que, en algunas circunstancias, la tristeza y abandono que la madre vive durante la vida intrauterina del niño pueden alterar las condiciones del desarrollo fetal.

“Somos testigos de un aumento considerable de la drogadicción, agresión, suicidio juvenil y criminalidad; todo eso puede relacionarse con la forma en que nacemos; aunque son conductas que se observan en el largo plazo. Por eso, debemos preocuparnos del ambiente materno durante la gestación y de la forma en que se viene al mundo. De esta forma, la madre puede ser contenida y orientada para resolver estas situaciones y, por supuesto, si el niño es acogido al nacer y se realiza apego, propenderemos a un curso normal de adaptación”, señala Mónica Guitart.

En la cesárea es más difícil llevar el bebé a la madre, ya que se debe esperar que deje de latir el cordón, luego cortarlo y sólo entonces se realiza el contacto de la mamá, papá e hijo.

Clínica Santa María ha sido pionera en este tema, implementando el apego desde hace seis años. “Gracias a esta filosofía, hemos obtenido resultados muy satisfactorios, tanto para el paciente como para el equipo médico”.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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