APOYO AL PACIENTE ONCOLÓGICO


Frente al diagnóstico de cáncer, la ayuda psicológica se centra en estos pacientes, olvidando la familia, parte importante en esta etapa.

En nuestra sociedad, la palabra cáncer todavía se asocia a la muerte, por lo que cuando aparece este diagnóstico se generan muchas especulaciones y sentimientos difíciles de controlar. “La persona entra en estado de shock, hay una negación frente al tema e invade la pena, el paciente se descoloca al sentir que sus planes y proyectos se desmoronan”, explica Raúl Carvajal, psico-oncólogo de Clínica Santa María.

Frente a esto, la persona recibe la información necesaria sobre su enfermedad en las distintas etapas del tratamiento, permitiendo al paciente enfrentar de la mejor manera esta noticia.

Por otra parte, se brinda el apoyo necesario a la familia, con el fin de que ésta realice un buen acompañamiento al paciente, aprendiendo a reconocer las señales que dan cuenta de alguna dificultad emocional.

– ¿Cómo y cuándo ayudar?

Los síntomas emocionales pueden comenzar a manifestarse en la fase diagnóstica y en el inicio del tratamiento. Por esto, el apoyo psicológico se debe iniciar con la persona desde el momento en que se detecta la enfermedad. La ayuda psicológica comienza con psicoeducación, en conjunto con una terapia que busca reforzar al paciente en los recursos que posee, acompañándolo a enfrentar la nueva realidad y fortaleciendo las herramientas para organizar mejor la vida cotidiana.

Desde el punto de vista familiar hay una reestructuración en la dinámica: se cambia el funcionamiento y las preocupaciones se centran en todo lo relativo a la enfermedad, llegando incluso a una redefinición de roles.

“Después de un diagnóstico de cáncer, en la gran mayoría de los casos, la familia no vuelve a ser la misma. Por ejemplo, cuando es la madre la que debe quedarse en la clínica, su marido muchas veces no sabe cómo organizar la casa o tiene problemas para comunicar la noticia a los hijos. Por lo tanto, el apoyo será fundamental para que no se vean sobrepasados”, asegura el especialista.

No siempre toda la familia va a necesitar de un tratamiento, pero si uno de los cónyuges está deprimido, no es productivo en su trabajo ni logra brindar contención a su pareja, la ayuda terapéutica puede ser de gran utilidad.

Una buena manera de apoyar a los pacientes es respetando sus emociones. “Si la persona quiere llorar, gritar o estar solo, hay que permitírselo. Deje que las emociones fluyan y no las censure”, enfatiza Raúl Carvajal.

Otro aspecto importante a considerar, es saber si esa familia, además de enfrentar esta enfermedad, viene acarreando problemas anteriores, debido a que el cáncer agudizará otros conflictos como los de pareja o estrés laboral.

El apoyo que entrega la familia influye de manera importante en la recuperación del enfermo de cáncer, ya que todo lo afectivo es fundamental en la mejoría. El sentirse querido, apoyado y que el entorno más cercano le ayude a darse ánimo, le hace muy bien al organismo.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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