APRENDA A COMBATIR EL ESTRÉS


Es una activación emocional y conductual propia del organismo. La manera de sobrellevarla es fundamental para evitar que afecte su vida.

El estrés es una respuesta automática del organismo que actúa frente situaciones externas o internas. Se presenta con una activación fisiológica, cognitiva, emocional y conductual.

Existen dos tipos de estrés. El euestrés o tensión sana, que ayuda a enfrentar los desafíos o amenazas como un hecho automático o esencial de la vida. Es la activación básica, un estado de alerta y excitación física y psicológica que permite que la persona esté activa y aumente su motivación.

Mientras que el segundo tipo es el distres o tensión insana, que es la experimentación emocional de una situación negativa que se prolonga en el tiempo, generando una tensión corporal que se manifiesta con contracturas musculares, agotamiento mental y estados afectivos alterados – trastornos ansiosos o depresivos-.

Las causas del estrés son diversas y dependen básicamente de la personalidad o actitud que tienen las personas frente a determinadas situaciones. Una mala situación económica, problemas en el trabajo, el nacimiento de un hijo, conflictos emocionales, una dieta poco saludable, el tabaco, alcohol o tener una mala salud, son algunos desencadenantes de esta patología.

Sandra Navarrete, psicóloga de Clínica Santa María asegura que “dependiendo de la actitud o interpretación de los hechos es la emoción que se va a sentir. Es importante tener en cuenta que la principal causa del estrés es la forma que tiene cada persona en ver, enfrentar y asumir las situaciones de la vida”.

Cuando la persona está sometida por mucho tiempo a una situación de estrés negativo, comienza a tener menos recursos disponibles para responder en el día a día, debido a que su cuerpo empieza a deteriorarse y cede ante enfermedades como Hipertensión, Infarto Agudo al Miocardio, Accidentes Vasculares, Úlcera, Trastornos Gastrointestinales, Asma, Alteraciones Dermatológicas, Depresión, Crisis de Pánico, Ansiedad y todas aquellas psicosomáticas en donde el organismo tiene una reacción psicológica y corporal.

– Etapas del proceso de estrés

Una persona que se enfrenta a una situación de estrés, puede pasar por tres etapas:

– Reacción de alarma: el cuerpo se prepara para combatir la amenaza con reacciones fisiológicas, aumentando la frecuencia cardiaca, actividad mental, respiración, hay sudoración, erección de vellos o dilatación de pupilas. Se parece al instinto de lucha, es decir, la manera en que va a enfrentar esta situación.

– Resistencia: el organismo trata de adaptarse al estrés continuo que lo afecta. Hay pérdida de energía, comienzan los dolores de cabeza, estómago, espalda, la persona se siente tensa, hay una desconcentración, pérdida de memoria y bajo rendimiento laboral.

– Agotamiento: La incapacidad de afrontar la tensión que vive diariamente. Además, hay un desequilibrio interno y el cuerpo responde acelerando el metabolismo y con ello el consumo de nutrientes y energía.

Es importante destacar que no todas las personas responden igual frente a situaciones de estrés. Quienes tienen la personalidad tipo A cumplen con ciertos patrones que los exponen aún más a presentar esta condición, y son las siguientes:

– Siempre están apurados.
– Son competitivos en el trabajo y en actividades recreativas.
– Ávidos del reconocimiento público.
– Se aburren cuando están de ocio, sienten que están perdiendo el tiempo.
– Son incapaces de delegar responsabilidades.
– Perfeccionistas, intolerantes, dominantes y ambiciosos.
– Hipercríticos e hiperexigentes.
– Se involucran en proyectos que tienen fechas límites: “tengo que hacer todo, y todo para ayer”.
– Se impacientan ante los obstáculos para alcanzar una meta.

– Técnicas de manejo de estrés

Clasificar los eventos estresantes permitirá manejar las situaciones que impiden llevar una vida más relajada. Las categoría que existen son: contratiempo -situaciones temporales que no causan un estrés significativo, por ejemplo, la pérdida de la llave de la casa o un parte-; cambios grandes en la vida tanto positivos como negativos y los problemas continuos a éstos.

Para aprender a manejar el estrés la especialista recomienda:

– Rechace un trabajo que no le guste o no se sienta cómodo.
– Aprenda a decir que no a favores, sobre todo si no quiere, no tiene ganas o le genera un problema.
– Aprenda a administrar de forma óptima su tiempo y a practicar técnicas de relajación, respiración o ejercicio físico.
– Genere pequeños pero desafiantes compromisos con usted mismo para contrarrestar sus debilidades, pero deben ser a corto plazo.
– Reconozca las causas de estrés en el trabajo y en el hogar.
– Reconozca sus errores y limitaciones. No siempre podemos hacer todo y no tenemos las mismas habilidades que las demás personas.
– Realice ejercicio físico que le guste y no porque lo sienta como una obligación. Esto permitirá que se relaje y baje los niveles de ansiedad.

Las técnicas de relajación, meditación y respiración ayuda a bajar los niveles de estrés. Si bien no son complicadas, es importante dedicarles entre 10 a 20 minutos diarios. El lugar debe ser tranquilo, sin distracciones, con una luz tenue y música relajada. “Ningún ejercicio de relajación tiene efecto si lo realiza una vez. El control adecuado de la respiración permite combatir el estrés y manejar los aumentos en la activación fisiológica, relacionados con estados ansiosos”, explica la psicóloga.

“Los cambios positivos y negativos son parte de la vida, no se pueden evitar, por lo que es mejor interpretarlos como una oportunidad de crecimiento. Además, tenga confianza en sus capacidades para resolver los conflictos y controlar su impacto. Esto lo ayudará a enfrentarse al estrés”, enfatiza la Sandra Navarrete.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Preguntas y Respuestas.




Deja un comentario