BAJEMOS ESOS KILOS QUE SUBIMOS EN LAS VACACIONES


Con el verano comienzan las vacaciones y junto a ello el relajo en la alimentación, lo que finalmente provoca una subida importante de peso. A continuación, le entregamos algunos consejos.

Nueve de cada diez personas opinan que el verano es un tiempo de diversión e indulgencia. No quieren saber nada sobre dietas y sólo pretenden disfrutar al máximo sus vacaciones.

El problema aparece en marzo, cuando advierten los resultados de la descuidada alimentación: varios kilos de más.

Marcela Cosentino, nutricionista de Clínica Santa María, explica que “los aumentos de peso en esta época ocurren porque las personas comen mucho más que en el resto del año. Si suben dos kilos no hay mayor problema, pero si sobrepasan los tres, constituye una oscilación que no es buena. Además, mientras más kilos sobren, más difícil se hace bajarlos después”.

Pero, cómo saber cuánto se debe pesar. “Para diagnosticar la obesidad se utiliza el Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso por la estatura al cuadrado. Lo normal es estar entre 20 y 24.9%; más que eso, significa que existe un sobrepeso”, asegura la especialista.

Si su IMC luego de las vacaciones sobrepasa estos porcentajes, prepárese porque según la nutricionista “estas subidas de peso se deben más que nada a un exceso de líquido y depósito de glicógeno muscular que son posibles de bajar, pero requieren de dieta y ejercicio”.

– Recomendaciones

La especialista señala que “no porque a una persona le funcionó una dieta a otra le va a servir la misma. Las dietas son personalizadas, ya que dependen del peso, de los hábitos alimenticios, enfermedades, actividad física y tolerancias que tenga cada uno hacia los alimentos. Por eso, quien quiera bajar de peso -ya sea dos, ocho o catorce kilos- tiene que ir donde un profesional para que lo evalúe y diseñe un plan de acuerdo a sus características”.

“La recomendación general es seguir un plan de alimentación equilibrada, consumiendo alimentos menos calóricos, más frescos y con más agua, como las frutas y verduras. También puede recurrir a las carnes blancas como el pescado, al pan integral y a lácteos descremados. Ingiera por lo menos dos litros y medio de agua al día, evite el exceso de sal y azúcar y realice actividad física en forma regular, tres veces a la semana por lo menos 30 minutos”, dice Marcela Cosentino.

“Sin embargo, lo más importantes es mantener un hábito alimenticio estable, porque no es bueno que al terminar el verano nos pongamos a hacer dietas y dejemos de lado todos los carbohidratos y exageremos la actividad física. Con eso, lo único que se consigue es que esos kilos que se reducen vuelvan a aparecer rápidamente”.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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