BRUXISMO: UN FENÓMENO PROGRESIVO


Esta acción de apretar y rechinar los dientes, es un trastorno del movimiento que no tiene horario y es involuntario. Se da tanto en hombres como mujeres y es destructivo para las estructuras dentales, musculatura y articulaciones de la mandíbula.

La causa principal de este trastorno es el estrés, síntoma muy común en la sociedad actual, lo que provoca una presión en los pacientes que los hace reaccionar “bruxando”. Por esta razón las características de la personalidad juegan un papel importante.

El afectado puede presentar los siguientes síntomas:

– Dolor de cabeza (Cefalea)
– Sensación de fatiga mandibular
– Dolor en la musculatura masticatoria
– Dolor y desgaste de las piezas dentarias
– Daño articular (ruidos y restricción de los movimientos de la mandíbula)

Otra de las alteraciones que se puede presentar es el “desplazamiento dentario” en aquellos casos en que la relación dentaria es inestable. Por esta razón se recomienda que al terminar un tratamiento de ortodoncia se verifique la estabilidad de la mordida para prevenir un nuevo desplazamiento.

Buscando ayuda

“Desde el punto de vista odontológico el Bruxismo no tiene tratamiento, lo que hacemos los dentistas es prevenir el daño utilizando dispositivos intraorales y realizando tratamiento de los daños provocados por el mal hábito”, señala el Dr. Guillermo Flores, Odontólogo de Clínica Santa María.

La solución más común es el uso de un Plano de Relajación, placa que cubre totalmente los dientes, y por lo general se utiliza en el maxilar superior. El paciente debe ser examinado periódicamente, ya que las relaciones dentarias y la posición mandibular cambia de posición con el tiempo y debe estabilizarse.

En relación a los tratamientos farmacológicos, los analgésicos antiinflamatorios y relajantes musculares son útiles en la etapa del dolor.

“Es un fenómeno progresivo, se comienza apretando los dientes y éstos se desgastan, luego se pueden sentir ruidos y dolor al abrir la boca; en un tiempo más el afectado puede comenzar a sentir la sensación de tener arena en la articulación, ya que las estructuras óseas articulares rozan entre sí y generan estos tipos de ruidos”, explica el profesional.

Si se presentan los síntomas antes descritos se debe consultar a un especialista en Trastornos Temporomandibulares y Dolor Orofacial para realizar un diagnóstico específico de la condición del paciente y proporcionar el tratamiento adecuado. El odontólogo recomienda tener controles cada seis meses para evaluar la condición dentaria y de las estructuras anexas del sistema masticador, para prevenir o tomar las medidas adecuadas.

Dentro de las acciones que puede tomar el paciente para disminuir el estrés, destaca el apoyo psicológico ya que una terapia será fundamental en la evolución del afectado. Además, cada persona debe encontrar momentos de distracción para reducir la presión actual que existe en la sociedad. Ver televisión, leer, escuchar música, relajación y hacer deporte son algunos ejemplos.

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Categoría: Odontología.




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