CÁLCULOS RENALES: PIEDRAS QUE DUELEN


Es una patología recurrente que afecta al 5% de las mujeres y 10% de los hombres entre 15 y 45 años de nuestro país. Aprenda a prevenirla y conozca sus tratamientos.

Los cálculos renales o urolitiasis se forman en la vía urinaria, ya sea en el riñón, vejiga o uréter. Están constituidos por microcristales que normalmente conforman la orina, las cuales se concentran y solidifican, creando piedras de diferentes tamaños.

El Dr. Felipe Balbontín, urólogo de Clínica Santa María, explica que “aunque se desconoce su causa, diversos estudios señalan que se relacionan con el aumento de la saturación de la orina. Por esta razón, los factores climáticos podrían tener cierta influencia en la aparición de cálculos; por ejemplo, en las zonas desérticas se transpira mucho y, como se toma poca agua, es más fácil que se concentre la orina”.

“El dolor típico que producen los cálculos es el cólico renal. Se originan en la pared lateral del abdomen y en la parte de atrás de la espalda; son dolores muy intensos e intermitentes que se irradian hacia adelante e incluso hacia las zonas genitales y cara interna del muslo. Otros malestares que se pueden presentar son nauseas y vómitos -debido a que se distiende la cápsula renal- y presencia de sangre en la orina, porque al ir bajando el cálculo hacia la vejiga, rompe la pared del uréter”, afirma el especialista.

La única forma de terminar con sus molestias es eliminándolo a través de la orina. Cuando el cálculo ha terminado su recorrido, llegando a la porción más estrecha del uréter, la persona siente una fuerte sensación de orinar y se le irrita la vejiga, lo que provoca un cuadro similar a la cistitis. Sin embrago, una vez que el cálculo cae, pasan los dolores.

– Cómo tratarlos

Inicialmente, el tratamiento para la urolitiasis es calmar el dolor, que se sustenta en base a analgésicos y la aplicación de calor local, con el fin de distender las partes contraídas. “Ambas medidas son bastante efectivas, ya que al 90% de los pacientes se les pasa el dolor y los cálculos son eliminados espontáneamente; sólo el 10% restante requiere de procedimientos como la Litotripsia Extracorpórea o la Endourología”, dice el urólogo.

“Cuando los cálculos son menores a cinco milímetros, lo más probable es que los expulsen espontáneamente antes de los quince días; aunque pueden tardar dos meses. Si son más grandes que eso, menos de la mitad podrá salir solo, por lo que hay que intervenir”, asegura.

Una opción es la Litotripsia Extracorpórea. Funciona a través de ondas de choque que se transmiten por el cuerpo y hacen que el cálculo se fraccione en pequeños pedazos. De esta manera, sale expulsado en forma de arenilla.

Otras opciones son a través de la Endourología. “Una es la Ureteroscopía, con la que -en forma retrograda- se asciende con instrumentos muy finos por la uretra,vejiga y uréter, hasta alcanzar el cálculo y extraerlo directamente. El otro procedimiento endourológico es la cirugía percutánea. Esta sirve, por lo general, para tratar cálculos en el riñón de mayor tamaño -más dos centímetros- o que son duros y no se pueden moler. Consiste en introducir un instrumento al interior del riñón, realizándose una punción de un centímetro de diámetro en la espalda, para manipular y extraer los cálculos”.

El Dr. Balbontín señala que “la probabilidad de que una persona que tuvo cálculo le dé nuevamente es alta. Por eso, es necesario prevenirlos ingiriendo mucho líquido -por lo menos tres litros diarios- y disminuyendo el consumo de sal y proteínas, para evitar que estos microcristales se acumulen y formen la piedra”.

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Categoría: Glosario Médico.




2 Responses to “CÁLCULOS RENALES: PIEDRAS QUE DUELEN”

  1. edith epalza Dice:

    como puedo expulsar y calmar el dolor por calculo en los riñones…


  2. adel Dice:

    lo que me pasa es que no se que haces si orinar por que me duele demaciado y terngo mucho miedo que hago


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