CAMBIOS EN LA RUTINA DE PAREJA CON LA LLEGADA DEL PRIMER HIJO


Sin duda, uno de los desafíos más importantes de la vida es ser padres y, en este ámbito, pueden surgir desavenencias dentro de la relación de pareja. Aprenda a sobrellevarlos con éxito.

Muchas alegrías y algunos desconciertos provoca la llegada del primer hijo. Aunque felices, las nuevas madres deben enfrentar un tema importante: la dedicación exclusiva al cuidado del nuevo ser y, por ende, la “pérdida” del tiempo que antes era exclusivamente para ella y su pareja.

“De esta forma, la relación de pareja puede verse afectada, impidiendo que el diálogo, romanticismo, tiempos de intimidad y con los amigos dejen de formar parte importante del matrimonio. Se pasa a una rutina que tiende a encerrarse y centrarse sólo en el hijo”, asegura Juan Pablo Westphal, psicólogo de Clínica Santa María.

“A esta edad existe una predisposición a socializar: estar con los amigos, compartir con la familia, salir y conocer lugares nuevos, entre otras cosas. Sin embargo, cuando nace el niño puede reducirse a la mínima expresión”, advierte el especialista.

– Evitemos el distanciamiento

La base para que un matrimonio tenga éxito es el diálogo, sin él es difícil saber cuáles son las expectativas y proyecciones de la pareja.

Cuestiones básicas, como cuántos hijos quieren tener o si ambos van a trabajar tiempo completo, deben plantearse desde un principio. Así, cuando nazcan los hijos ya las tengan resueltas y no sea tarde para discutirlas. Por otra parte, es diferente tratar estos temas sin ninguna presión que cuando ya existe un conflicto.

El psicólogo afirma que “hay una etapa previa a los hijos donde se proyecta la idea de ser padres y formar una familia. Es entonces cuando se debieran conversar las inquietudes y aspiraciones de cada uno y llegar a un acuerdo”.

Asimismo, Juan Pablo Westphal afirma que “para evitar que en las familias impere el ‘yo mando aquí’, es importante que -antes de ser padres- las parejas se potencien, acompañen y no intenten dirigir la vida del otro; además, de sentarse a conversar las prioridades y ver a qué está dispuesto hacer cada uno por el hijo”.

– Respetar los espacios

Cuando nacen los hijos, tanto el tiempo de pareja como personal se dejan a un lado y no hay mucho espacio para las actividades cotidianas. El psicólogo asegura que “existe una intimidad masculina y femenina por separado que deben respetar y darse en todo matrimonio”.

Busque su propio espacio y dése el tiempo que corresponda para estar junto a su familia, amigos, trabajo y pareja.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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