CÁNCER DE HUESOS: DOLORES QUE NO HAY QUE PASAR POR ALTO


Aunque son poco frecuentes, los cánceres óseos primarios afectan principalmente a menores de 20 años. Su principal síntoma es el dolor, al que muchas veces no se le da real importancia ya que se atribuye a golpes u otro tipo de lesiones.

El cáncer óseo es la presencia de un sarcoma o tumor maligno en el hueso. Se divide en primario y secundario. Los cánceres óseos primarios son aquellos en que el tumor original se ubica en el hueso, y los secundarios son las metástasis óseas que se localizan en el hueso pero que se originan de un cáncer primario ubicado en otro órgano, generalmente cáncer de mama, próstata, riñón y pulmón. A su vez, los cánceres primarios más frecuentes son el Osteosarcoma, el Sarcoma de Ewing y el Condrosarcoma.

Son mucho más frecuentes los cánceres óseos secundarios que los primarios, sin embargo, el Osteosarcoma y el Sarcoma de Ewing causan un gran impacto social porque generalmente afectan a niños y adolescentes. Actualmente en nuestro país, gracias a los avances en el tratamiento, la sobrevida a cinco años de los pacientes afectados por estos dos tipos de cáncer alcanza a un 65-70%, si el tumor aún no se ha diseminado. Si por el contrario se detecta alguna metástasis, esta cifra baja a menos del 30%.

Por su parte, el Condrosarcoma se presenta principalmente en personas mayores de 40 años. Si se logra detectar cuando todavía no se ha diseminado, tiene un mejor pronóstico y que dependerá del éxito de la cirugía y de la agresividad del tumor.

Los síntomas de los diferentes tipos de cáncer primario de hueso son muy parecidos, pero a la vez muy inespecíficos. Según el Dr. Eduardo Díaz, traumatólogo – oncólogo de Clínica Santa María, el mayor motivo de consulta es el dolor y segundo lugar el aumento de volumen.

Como lo habitual es que ese dolor sea generado por un golpe y no por un tumor, el doctor Díaz señala que es fundamental el control. “Siempre le digo a los papás que lo lógico es que el dolor producido por la contusión se quite entre una semana y 10 días, luego de un correcto tratamiento, si el dolor permanece o queda un aumento de volumen que va creciendo, tiene que venir a controlarse”, agrega. En ese momento se piden otros exámenes que permiten descartar que no tenga una lesión asociada o la presencia de un tumor.

La tercera causa en frecuencia de consulta es la “fractura en hueso patológico”. Es decir, el paciente tiene un tumor -nunca hizo caso a los síntomas recién mencionados- y en un traumatismo se quiebra el hueso. Al controlarlo, la radiografía muestra la fractura de un hueso enfermo.

En general, no existen factores de riesgo que puedan predisponer al desarrollo de estas enfermedades, lo único que se demostrado que tiene una real relación con la aparición de sarcomas óseos es la exposición a radiación. “Cuando se está sujeto a radioterapia por presencia de otro cáncer, la posibilidad de desarrollar un cáncer en el hueso existe y es importante”, explica el especialista.

– Diagnóstico y Tratamiento

El diagnóstico se hace en base a la siguiente tríada: cuadro clínico -dolor, aumento de volumen-, imágenes -radiografía, scanner, cintigrafía ósea- y biopsia -para confirmar el diagnóstico- .

En el caso del Condrosarcoma, el único tratamiento existente es la cirugía. En cambio, para el Osteosarcoma y el Sarcoma de Ewing se utiliza un tratamiento complementario entre quimioterapia y cirugía. La quimioterapia se realiza antes de la cirugía para eliminar las micro-metástasis generadas por el tumor, o sea, para manejar la enfermedad sistémica. Por otra parte, la cirugía permite controlar la enfermedad a nivel local.

Para que la cirugía sea satisfactoria y se pueda decir al paciente, con cierto grado de seguridad, que probablemente ese tumor no volverá a aparecer en ese lugar, es fundamental que la cirugía sea realizada con un “margen libre”, es decir, que se saque completamente el sarcoma dejando un margen de tejido sano a su alrededor. Si no existe esa posibilidad, ya sea porque el tumor es muy grande, porque invade los nervios o porque invade otras estructuras, se plantean cirugías más agresivas como las amputaciones.

“Mientras hace 30-40 años se amputaba a la mayoría de estos pacientes, ahora casi no se amputa a ninguno. Esto gracias a que la quimioterapia ha mejorado, teniendo muy buena respuesta en el control este tipo de lesiones óseas, y a que la cirugía nos permite extirpar el tumor y reemplazar todo ese hueso que se sacó, ya sea con una prótesis, aloinjertos, que son injertos de donante cadáver, o con aloprótesis, que son aloinjertos más prótesis”, indica el doctor Díaz.

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Categoría: Oncología.




2 Responses to “CÁNCER DE HUESOS: DOLORES QUE NO HAY QUE PASAR POR ALTO”

  1. mary Dice:

    hola tengo una pregunta? hase un ano que tuve una caida de un auto mobil, despues de esa caida tube un accidente de carro, estuve en terapia por 1 mes y despues no paso nada, el dolor fue peor.ahora me dan mordiscos en todo mi cuerpo, y todos los dias que me levanto tengo los pies inchados y las manos la espalda me duele mucho y ciento que mis pies no tienen fuersas.quisiera saver cual es mi problema?


  2. Agustin Legido Dice:

    Espero no padecer de ello. Mi padre sufrio de artritis y el dolor era imposible de aguantar, el doctor le recetó hydrocodone para controlar el dolor y así poder convivir con ello. Recuerdo que se suscribio a Findrxonline para tener sus medicinas a tiempo y comprar en lugares confiables. No deben tomar este medicamento sin receta porque puede ser peligroso, es mejor consultar a su médico.


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