Cáncer de páncreas, nuevos medicamentos


Se espera que los fármacos contra nuevas dianas mejoren el pronóstico del cáncer de páncreas

La muerte del actor Patrick Swayze ha devuelto a la actualidad la situación en la que se encuentran los enfermos de cáncer de páncreas. Los resultados terapéuticos que se consiguen en esta enfermedad son pocos y con mal pronóstico. ¿Qué podría modificar este escenario? Los fármacos dirigidos contra dianas son tratamientos más específicos que mejorarían las expectativas terapéuticas, aunque a largo plazo. Por ahora, se utilizan en ensayos clínicos, explica Maica Galán, especialista en cáncer de páncreas del Instituto Catalán de Oncología (ICO), de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

¿A cuántas personas afecta el cáncer de páncreas?

La tasa de incidencia en España se acerca a ocho casos por cada 100.000 habitantes al año.

¿Aumenta el número de enfermos?

Sí, los casos se incrementan cada vez más.

¿A qué se atribuye esta subida?

No se sabe con exactitud. Pueden tener influencia varios factores como el tabaco, la dieta, la obesidad y las alteraciones genéticas.

¿Cuáles son los síntomas por los que una persona puede sospechar que tiene esta enfermedad?

No hay unos síntomas específicos de cáncer de páncreas. Por este motivo, se tarda en diagnosticarlo. Algunos factores de alarma son la pérdida de peso, el cansancio, la merma de apetito, el dolor, el tono de piel amarillento, un debut diabético… Pero son síntomas poco definidos, que pueden ser comunes a otras enfermedades. Esto supone un problema.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?

Se realizan pruebas de imagen, como una ecografía o un TAC abdominal. Pero este análisis no se puede efectuar de forma rutinaria a la población general.

¿Pero cabría la posibilidad de realizar pruebas a los familiares de un afectado para detectarlo de manera precoz?

No, en el cáncer de páncreas no existe esta posibilidad. Sí es así en el cáncer de colon familiar, que se diagnostica mediante colonoscopias a los familiares para detectarlo lo más pronto posible. El 95% de los casos de cáncer de páncreas son adenocarcinoma ductal infiltrante. Pero también hay otros tumores de páncreas que, aunque malignos, tienen una evolución más lenta.

¿Cuál es la evolución del cáncer de páncreas mayoritario?

“Los nuevos medicamentos se dirigen contra factores de crecimiento del tumor o inhiben su vascularización”
El pronóstico es muy malo, aunque siempre depende del estadio en el que se encuentre en el momento del diagnóstico, es decir, si está localizado, localmente avanzado o metastásico. En el primer caso, a pesar de la intervención quirúrgica para extraerlo, sólo el 20% de los pacientes sobreviven a los cinco años. Cuando el cáncer está avanzado o es metastásico, la media de esperanza de vida es de nueve y seis meses, respectivamente.

¿Cuál es el tratamiento actual?

De nuevo, depende del estadio en el que se halle la enfermedad. Si el estadio es localizado, se opera al paciente para extirparle el tumor y después, como tratamiento preventivo para que no aparezcan recidivas, se administra quimioterapia, sola o combinada con radioterapia. Cuando el tumor se encuentra localmente avanzado, se utiliza quimioterapia y radioterapia y, en algunos casos, se puede operar. Por último, si es metastásico, se administra quimioterapia u otros fármacos dirigidos contra nuevas dianas terapéuticas.

¿Cuáles son las líneas de investigación que se deben potenciar para mejorar el tratamiento del cáncer de páncreas y su pronóstico desfavorable?

La investigación que dará más frutos a largo plazo se centra en los esfuerzos para operar al paciente con un tumor avanzado y, en la enfermedad diseminada, la búsqueda de fármacos dirigidos contra nuevas dianas.

¿Ya se administran?

Utilizamos esquemas de quimioterapia basados en gemcitabina y esquemas de nuevos fármacos, como erlotinib, que ha demostrado ser eficaz en este tipo de pacientes. Pero hay que seguir investigando dentro de los ensayos clínicos.

¿Cómo actúan?

Algunos medicamentos se dirigen contra factores que favorecen el crecimiento del tumor; otros intentan inhibir la vascularización, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos que ayudan a la evolución del tumor.

¿Se puede esperar que con estos fármacos dirigidos contra dianas mejore el tratamiento de los pacientes con cáncer de páncreas?

Sí, es la esperanza de todos los oncólogos, si se tiene en cuenta el mal pronóstico de este cáncer.

Entonces, ¿la mejora debida a estos fármacos provendrá de su especificidad?

Sí, son más específicos porque van dirigidos contra posibles mecanismos de crecimiento del tumor.

¿Cree que los pobres resultados en el tratamiento del cáncer de páncreas se deben a que se ha invertido poco en investigación?

Se invierte, pero es verdad que esta inversión se centra en la investigación de cánceres más prevalentes, como los de pulmón, mama o colon.

CÁNCER DE PÁNCREAS Y GRUPO SANGUÍNEO
Las causas del cáncer de páncreas son un misterio, aunque se conocen algunos factores de riesgo. Ser fumador, haber sufrido diabetes de tipo 2 o tener algún caso previo de esta enfermedad en la familia son aspectos que podrían influir en su desarrollo. Pero todavía se debe investigar mucho más. En 1950, ya se planteó que el grupo sanguíneo podía influir en la susceptibilidad para desarrollar cáncer gástrico y pancreático. Un trabajo reciente publicado en “Nature Genetics” y realizado entre 9.000 personas ha confirmado esa hipótesis, tras hallar una relación significativa entre el gen que define el grupo sanguíneo y el riesgo de sufrir cáncer de páncreas.

En el estudio han participado los investigadores Carlos Alberto González Svatetz y Eric Duell, ambos del Instituto Catalán de Oncología (ICO), junto a grupos de investigación de Europa, EE.UU. y Canadá. El ICO ha intervenido en representación de los grupos de investigación españoles del proyecto EPIC, un estudio prospectivo que incluye a más de 500.000 personas de 10 países europeos. Los resultados han revelado que las personas del grupo sanguíneo 0 tienen un riesgo menor de padecer la enfermedad, respecto a las del grupo A, B o AB. Además, un estudio complementario de la Universidad de Harvard (EE.UU.) ha descubierto que este menor riesgo del grupo 0 o universal es entre un 50% y un 70% inferior al de los grupos A, B o AB. Se desconoce la causa por la que el riesgo de estos grupos es mayor, pero podría estar relacionada con procesos inflamatorios.

Este mejor conocimiento de la genética del tumor abre la puerta a la identificación de marcadores (genes o sustancias del organismo humano) útiles para establecer un diagnóstico precoz y el desarrollo de herramientas terapéuticas que aumenten la supervivencia de los enfermos con cáncer de páncreas, según informa el ICO.

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Categoría: Oncología.




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