CÁNCER DE PIEL


Es uno de los cánceres más frecuente en el mundo, siendo la radiación ultravioleta la responsable del 90% de este mal.

Según la última estadística del Ministerio de Salud, en el 2004, la tasa de mortalidad por Cáncer de Piel aumentó en 0.7 puntos desde 1990. Esto, se debe a que actualmente existen muchos tipos de carcinógenos que actúan sobre la piel como la radiación ultravioleta, rayos X, algunos químicos, las inflamaciones crónicas o infecciones y tener antecedentes familiares, entre otros.

Sin embargo, el principal responsable del Cáncer de Piel son los rayos ultravioleta que provienen del sol, y que se dividen en UVA y UVB. Este último, tiene una mayor incidencia sobre la piel entre las 11 y las 16 horas, mientras que el primero está presente durante todo el día.

La radiación solar aumenta dependiendo de la estación del año, la hora del día o el estado del tiempo. Así también, hay superficies reflectantes que ayudan a que el sol llegue con más fuerza a la piel. Por ejemplo, en el pasto la radiación aumenta en un 5%, agua 10%, arena 15% y la nieve 85%.

Así también, la sensibilidad a la radiación ultravioleta está aumentada por algunos medicamentos como, diuréticos, sulfas, anticonceptivos, entre otros.

Los jóvenes son los que están más expuestos al sol, ya que por lo general permanecen por más tiempo al aire libre. Por eso, el 50% del daño solar ocurre antes de los 18 años. “Los efectos nocivos del sol sobrevienen luego de cada exposición no protegida. Mientras más veces hayamos tenido quemaduras solares, mayor será el daño en nuestra piel”, explica la Dra. Hilda Rojas, dermatóloga de Clínica Santa María.

– Cánceres de piel

La piel está hecha de muchas estructuras. Por lo tanto, este cáncer puede afectar a diferentes partes de ella. Los más frecuentes son:

– Carcinoma Basocelular: representa el 80% de los Cáncer de Piel. Predomina en la cara y se dice que tiene una evolución “benigna” al no dar metástasis. Crece solo en la piel, produciendo deformidades cosméticas.
– Carcinoma Espinocelular: se presenta sólo por la exposición al sol y llega a la célula de la piel. Se produce en un 16% de los tumores malignos de la piel, principalmente en zonas fotoexpuestas y puede comprometer el labio ya que este cáncer afecta mucosas.
– Melanoma Maligno: este cáncer deriva de las células del pigmento.

“La intensidad, duración y frecuencia con que la persona se exponga al sol incidirá en el daño que se genere en la piel, manifestándose con un dolor agudo, ardor, piel rojiza y ampollas. Esto es signo de que se está dañando el núcleo de la célula donde está el ADN, el cual pierde la capacidad de repararse al quemarse en reiteradas ocasiones”, asegura la especialista.

El solarium también es un responsable del Cáncer de Piel, ya que se emite radiación ultravioleta A, que favorece la aparición de este mal al llegar directamente a la dermis, parte de la piel donde se encuentran los tejidos de sostén, colágeno y fibra elástica.

– ¿Quiénes tienen más riesgos de desarrollar Cáncer de Piel?

Las personas con piel muy clara, pelo rubio o pelirrojo y ojos claros, tienen menos pigmento -barrera protectora que absorbe los rayos ultravioleta-. Por lo tanto, en las personas con menos pigmento los rayos solares penetran a la piel, llegan a las células más susceptibles y desarrollan más fácilmente un cáncer.

Además, quienes se queman con facilidad, es decir, si al exponerse al sol pasan rápidamente de su color de piel a estar rojas y con ardor, significa que es una persona con mayor sensibilidad.

La dermatóloga enfatiza que “las personas que tienen 50 lunares o más, quienes trabajan al aire libre, tienen antecedentes de quemaduras solares en la infancia o de Cáncer de Piel, deben usar siempre protección y consultar con un especialista”.

– ¿Cuándo debo sospechar de un cáncer cutáneo?

Cualquier mancha o lunar antiguo, de reciente aparición, que tenga cambios bruscos en el color, textura, forma y tamaño. Además, si crece, pica, duele, se transforma en costra, se erosiona o sangra, debe tener cuidado y sospechar de un cáncer maligno.

Por eso, es importante que esté atento a las características del lunar, si es asimétrico, tiene borde irregular, el color es oscuro o tiene varios colores, si su diámetro es mayor a seis milímetros y si hay elevación.

No obstante, lo más recomendable es prevenir esta enfermedad manteniendo los siguientes cuidados:

– Evite la exposición entre las 11 y las 16 horas.
– Use ropa adecuada como sombrero, anteojos de sol o quitasol.
– Busque siempre la sombra.
– Aplique filtro solar. Las pieles más claras deben usar factor 30 y si está expuesta al sol debe ponerse bloqueador mínimo cada tres horas.

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Categoría: Oncología.




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