CÁNCER DE PRÓSTATA


Afecta a uno de cada ocho hombres, siendo la segunda causa de muerte por cáncer en los hombres. Conozca como prevenir su aparición.

El Cáncer de Próstata es el crecimiento de un tumor maligno al interior de la glándula prostática, afectando con mayor frecuencia a hombres mayores. Esta enfermedad no presenta síntomas cuando está localizada y sin metástasis, por lo que para detectarla se debe hacer una búsqueda dirigida.

Los factores de riesgo de este mal son múltiples. Entre los más importantes se encuentran los antecedentes familiares y la edad -mientras mayor es el paciente más posibilidades tiene de desarrollar un Cáncer-. La aparición de esta enfermedad se asocia también a una dieta rica en grasas animales, disminuyendo su riesgo con una dieta rica en frutas y vegetales.

El Dr. Alfredo Velasco, médico jefe del Departamento de Urología de Clínica Santa María, recomienda a todos los hombres mayores de 40 años, especialmente si tienen antecedentes de padre, hermano o tío con cáncer prostático, que consulten a un especialista para realizarse un examen de Antígeno Prostático Específico (APE) y un de tacto rectal.

“Aunque la frecuencia habitual de este control médico es anual, pueden existir variaciones individuales que el urólogo determinará según las condiciones generales de cada paciente. Sin embargo, la mayor parte de la población masculina teme al control urológico y generalmente no consulta”, explica el especialista.

Cuando la enfermedad se encuentra en una etapa más avanzada, producto del crecimiento del tumor, pueden aparecer síntomas que no son específicos del cáncer sino más bien del crecimiento de la próstata, lo que también es propio de la edad.

Al crecer la próstata, el hombre comienza a tener ganas de orinar más seguido, día y noche, siente urgencia por orinar, demora en estabilizar la micción y a medida que pasan los años, el flujo de orina se va debilitando. La próstata puede crecer por diversos motivos, por lo tanto, si una persona tiene estos síntomas no significa necesariamente que padece de Cáncer.

Así mismo, un APE elevado no es sinónimo de Cáncer ya que existen otras condiciones que también pueden elevarlo; el examen de APE es complementario con la evaluación rectal, por eso es importante el control periódico con el especialista.

La probabilidad de tratamiento de esta patología así como su recuperación, pronóstico y elección del tratamiento dependen de la etapa del cáncer, es decir, si se encuentra localizado exactamente en la próstata o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Cuando esta enfermedad es detectada a tiempo, las posibilidades de tratarla y curarla son muy altas ya que generalmente su crecimiento es lento. Por eso, Clínica Santa María invita a todos los hombres en riesgo a inscribirse en los exámenes preventivos que le permitirán tener un diagnóstico precoz.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Oncología.




Deja un comentario