CÁNCER DE PRÓSTATA: CÓMO ABORDARLO CON ÉXITO


Es la segunda causa de muerte por cáncer en hombres y las posibilidades de que se desarrolle aumentan con la edad. Conozca en qué consiste y cómo tratarlo.

Esta enfermedad afecta a la glándula prostática, canal por donde la vejiga drena la orina. Su función primaria es producir líquido seminal, fluido que nutre y transporta los espermios. Por eso, un gran temor de los hombres con cáncer de próstata es que también amenaza su sexualidad.

El Dr. Iván Pinto, urólogo de Clínica Santa María, explica que “esta patología se desarrolla cuando un grupo de células anormales crece rápidamente, invadiendo y destruyendo tejidos normales; haciéndose cada vez más densas y duras.
Usualmente permanecen confinadas a la próstata, donde por lo general no producen daños serios. Sin embargo, no todos los cánceres actúan igual. Algunas formas de cáncer prostático son agresivas y pueden diseminarse rápidamente a otras partes del cuerpo”.

Al principio no suele presentar ninguna sintomatología; pero, a medida que progresa, van apareciendo signos. Entre ellos, un dolor vago en la parte inferior del abdomen, hay mayor urgencia para orinar, dificultad para iniciar la micción, flujo urinario débil e intermitente, sensación de que la vejiga no está vacía, micción frecuente durante la noche, sangre en la orina, eyaculación dolorosa, dolor inespecífico en la espalda baja, caderas o muslos, pérdida de apetito y peso y dolor óseo persistente.

Existen algunos factores de riesgo que hacen tener mayor predisposición a la enfermedad; como la edad -después de los cincuenta años el riesgo aumenta sustancialmente-, la raza -los afro-americanos tienen más probabilidades de padecer un cáncer prostático que cualquier otro grupo y los hombres negros tienen dos veces más prosibilidades de morir por esta causa que un blanco-, la historia familiar, mantener una dieta rica en grasas, la obesidad y haberse practicado una vasectomía (cirugía para ser infértil).

– Diagnóstico

Existen diversos métodos para detectar la presencia del cáncer de próstata. Uno es el tacto rectal, donde si se encuentra alguna anormalidad, el urólogo puede requerir más exámenes -como el antígeno prostático específico, orina o una ecografía transrectal- para un diagnóstico seguro.

Tratamiento

El especialista cuenta que existen varios tipos de tratamientos para el cáncer de próstata y su combinación depende de diversos factores; como la edad, expectativa de vida y velocidad de crecimiento del cáncer. Además, se deben tener en cuenta los beneficios y potenciales efectos secundarios de cada opción.

Los métodos más frecuentes que se utilizan para tratar esta enfermedad son la radioterapia externa, el implante de semillas radioactivas, la hormonoterapia y la prostatectomía radical, con la que se remueve quirúrgicamente la glándula prostática.

Otras opciones son la quimioterapia, crioterapia -que destruye las células mediante la congelación del tejido- y la conducta expectante, donde se hace un seguimiento regular con exámenes de sangre y físicos para determinar el progreso del cáncer.

Mientras antes sea detectado, mayor posibilidad de tener éxito, menos agresiva es la solución y los efectos secundarios al tratamiento. Por lo que es de vital importancia controlarse periódicamente.

– Tecnología de punta

Para ofrecer una mejor atención, Clínica Santa María dispone de un Láser Verde o KTP para el tratamiento del adenoma prostático y alivio de los síntomas obstructivos de la orina; y de nuevo pabellón inteligente de Urología que incorpora el más avanzado equipamiento para tratar todo tipo de enfermedades urológicas –desde cáncer en cualquier localización hasta enfermedades como el crecimiento prostático benigno- a través de cirugías mínimamente invasivas.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Oncología.




Deja un comentario