CATARATA, UNA ENFERMEDAD QUE NUBLA EL MUNDO


La catarata es la primera causa de ceguera reversible en el mundo. Es una enfermedad que disminuye la agudeza visual de las personas y aparece asociada principalmente al envejecimiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),16 millones de personas a nivel mundial sufren de catarata. Una realidad que se asemeja mucho a la nuestra. Por su parte, las cifras rescatadas por la Sociedad Chilena de Oftalmología indican que sólo durante el año 2002 se realizaron 12.363 cirugías de catarata en el área privada de nuestro país.

La catarata es la opacificación del cristalino, un lente situado justo detrás de la pupila, claro y trasparente, que permitir la entrada de luz necesaria a la retina para captar las imágenes del mundo que nos rodea. Cuando el cristalino se nubla o pierde trasparencia, lo llamamos cristalino cataratoso o simplemente catarata, y en este caso la imagen llega borrosa a la retina y por lo tanto, nuestra visión también se torna borrosa.

Es una patología bilateral, es decir, suele afectar los dos ojos. “Cuando la enfermedad está en sus inicios es probable que la persona no note ningún cambio en su visión. Esto, porque el aumento del área opaca del cristalino, y por ende el deterioro de la visión, se produce gradualmente en el tiempo”, explica el doctor Guillermo Merino, médico jefe del Departamento de Oftalmología de Clínica Santa María.

Así, quién padece de catarata comienza de a poco a sufrir una disminución en la agudeza visual, ve borroso, pierde nitidez, se encandila en la noche y el médico comienza reiterativamente a cambiar sus lentes por unos mayores, pudiendo llegar a producirse ceguera total en los casos en que la enfermedad está más avanzada.

La causa más frecuente de catarata es el envejecimiento. En Chile, entre el 30 y 40% de la población mayor de 65 años tiene algún grado de opacificación del cristalino. No obstante, la catarata se puede presentar a cualquier edad a causa de diversos factores como el uso de algunos medicamentos, traumatismos (golpes o heridas en el ojo) Diabetes y con muy poca frecuencia, catarata congénita en los recién nacidos.

– Tratamiento:
El tratamiento de catarata siempre es quirúrgico, sin embargo, no toda catarata debe ser operada. Según el doctor Merino, “la operación se debe hacer cuando el paciente sienta un grado de invalidez que en su opinión justifique la cirugía, cuando la pérdida de visión interfiera con sus actividades diarias”.

La cirugía consiste en remover el cristalino opaco, cataratoso y reemplazarlo por un lente intraocular artificial que dura para toda la vida. Este procedimiento se realiza en un ojo a la vez, con una diferencia de una semana a 10 días entre ojo y ojo, los que permanecen parchados en el período post operatorio inmediato (24 horas). Se utiliza anestesia local con sedación y se lleva a cabo en forma ambulatoria.

Existen dos técnicas de cirugía de catarata:

a.- El procedimiento conocido como facoeresis extracapsular, consiste en hacer una incisión de 8-10 milímetros en la unión de la córnea con la esclera, para extraer el cristalino y reemplazarlo con una prótesis de cristalino o lente intraocular.

b.- Facoemulsificación e implante de lente intraocular (LIO): Mediante una incisión de unos 3 mm., con un instrumento llamado facoemulsificador se fragmenta y remueve el cristalino para luego introducir en el ojo un lente artificial llamado lente intraocular (LIO).

Después de la operación, deben mantenerse cuidados generales por tres semanas, entre ellos, no tocarse el ojo, usar gotas y evitar el contacto del ojo con agua sucia por un período de 10 días.

Gracias a la avanzada tecnología existente, la cirugía de catarata es hoy una de las más seguras y eficaces. Sin embargo, como cualquier otra operación tiene riesgos como la infección, hemorragia vitrea y el desprendimiento de la retina, entre otros, complicaciones que según el Dr. Merino, afortunadamente se presentan en menos del 1% de los casos.

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Categoría: Oftalmología.




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