CIRUGÍA ESTÉTICA, CAMBIOS EN EL CUERPO


Usada también como una herramienta cosmética, su principal finalidad es reestructurar partes del cuerpo dañadas. Para realizarla, sólo se necesita que el paciente tenga un objetivo claro y un estado de salud normal.

Sentirse mejor y subir la autoestima, son algunos de los objetivos de las personas que se realizan una cirugía estética. Por esto, es importante que quien se haga una operación de este tipo no esté bajo presión ni tenga falsas expectativas.

Para evitar que las cirugías presenten complicaciones son previamente sometidas a una completa evaluación mediante exámenes de laboratorio. El Dr. Paulo Castillo, cirujano plástico de Clínica Santa María asegura que “estando todo normal el paciente no tendría ninguna contraindicación para su operación”.

– Tipos de cirugías

Remodelar los tejidos adiposos, es el objetivo de la Lipoaspiración o Lipoescultura. Esta operación no es un procedimiento para bajar de peso -como se podría pensar-, sino que permite remover depósitos de tejido adiposo que no es posible corregir con dieta o ejercicio.

Para que esta cirugía tenga los resultados esperados, es importante que la piel sea elástica e idealmente sin estrías, ya que debe ser capaz de retraerse adecuadamente después de la lipoaspiración.

Así también, es fundamental tener claro que la lipoaspiración no significa que no se subirá más de peso. “Si un paciente no se cuida y sube de peso, puede recuperar las acumulaciones de tejidos adiposos que había perdido en la cirugía. Es importante mantener un peso estable luego del procedimiento”, asegura el especialista.

“Después de la operación se tiene que ocupar un traje elástico – una malla de lycra- que permite realizar una compresión de los tejidos para evitar el edema –acumulación de líquido-. Además reduce molestias y permite que la piel se adhiera correctamente. Los pacientes que ocupan el traje tienen un post operatorio mucho mejor y menos doloroso”, indica el médico.

Otro tipo de cirugía es la Abdominoplastía, que tiene como finalidad remodelar el abdomen, especialmente en mujeres que han tenido uno o más embarazos y que producto del crecimiento del útero quedan con cierto grado de flaccidez en la musculatura y en la piel.

Sin embargo, una de las contraindicaciones más importantes para no hacer esta cirugía es que la paciente tenga planificado un nuevo embarazo y el tabaquismo. “Es necesario que en la abdominoplastia la piel tenga una adecuada irrigación, por lo tanto los pacientes que fuman corren el riesgo que la herida no tenga una adecuada cicatrización. Si la persona no está dispuesta a dejar el cigarro es mejor no operarse, ya que se expone a complicaciones importantes y de difícil manejo”, afirma el Dr. Castillo.

En la actualidad, la Mamoplastia es una de las cirugías más solicitadas al ser la mama considerada como un atributo social muy importante. Así también la necesidad de elevar las mamas después de una baja de peso significativa o luego de la lactancia, lleva a que las mujeres se realicen una Mastopexia.

Otra operación frecuente es la Blefaroplastía, que elimina no sólo la piel suelta de los párpados, sino que también las bolsas de tejido adiposo. El médico explica que “se elimina el excedente de piel y las bolsas de tejido adiposo, permitiéndole dar a la mirada un aspecto más juvenil y descansado”.

Muy común tanto en hombres como mujeres es la Rinoplastía. Su recuperación es rápida y poco dolorosa, sin embargo “al ser la nariz el centro de la cara cualquier modificación que se le haga, repercutirá en el aspecto de la persona. Por lo tanto, el resultado de la operación siempre debe ser armónico y de acuerdo al rostro”, asevera el médico.

Para que los resultados de la cirugía sean óptimos, es fundamental informarse y saber exactamente qué es lo que se quiere modificar, como también realizarlo en un centro que le otorgue todas las garantías de seguridad y excelencia médica.

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Categoría: Cirugía Plástica.




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