CÓMO ALIMENTARSE DURANTE EL EMBARAZO


Preparar al organismo materno para afrontar de la mejor forma el parto y asegurar reservas para una adecuada lactancia, son los principales objetivos de mantener una adecuada nutrición durante el periodo gestacional.

El 46% de las mujeres embarazadas sufre de sobrepeso y obesidad. Para que esto no ocurra, es importante no comer en exceso e ingerir alimentos saludables, controlando la cantidad de grasas y azúcares.

Para que las mamás, luego del embarazo, no queden con sobrepeso deben cuidarse en cada trimestre del periodo de gestación. Lo principal es cubrir las necesidades de alimentos de la madre y satisfacer las exigencias nutritivas del crecimiento fetal. Sobre esto, Ana Palacio, nutricionista de Clínica Santa María, dice que “no es necesario comer por dos, el incremento en calorías en el primer y segundo trimestre debe ser de aproximadamente 110 si disminuye la actividad física y de 150 a 200 calorías en el tercer trimestre. El aporte calórico debe elevarse porque el feto y la placenta están en continuo crecimiento, de manera que se requiere un aporte energético mayor para suplir esa demanda”, explica la nutricionista.

Inevitablemente, durante el embarazo aumenta el peso, aunque en las primeras 10 semanas de gestación no suceder. Se considera que una mujer ha tenido un aumento normal de peso, si al final del embarazo ha subido de 10 a 12 kilos. En el caso de una mujer que comenzó con obesidad no debiera aumentar más de seis y siete kilos.

– Nutrientes necesarios

El elemento más importante que debiera consumir una embarazada son proteínas, ya que constituyen el principal componente de los músculos, órganos, glándulas, tendones y ligamentos. Además, todas las células y fluidos corporales, a excepción de la bilis y la orina, la contienen.

Si bien la presencia de las grasas en la alimentación no debiera ser superior a un 30%, dentro de este componente existen dos tipos de ácidos grasos esenciales para el cuerpo. Se trata del omega 6 y omega 3, que se encuentran en los aceites vegetales y productos marinos respectivamente.

Ana Palacio afirma que “los ácidos grasos omega tres reducen los triglicéridos y LDL –grasa dañina- y aumentan el HDL –colesterol bueno-. Además, previenen arritmias y la formación de trombos, mejora el flujo sanguíneo y son esenciales para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso y de la retina del feto.

Sin embargo, el exceso de omega seis aminora el colesterol bueno, por lo que es necesario consumir la cantidad adecuada para que el efecto de ambos sea beneficioso.

Otro nutriente que no debe faltar en la alimentación de las embarazadas es el hierro, que se encuentra en las carnes rojas, legumbres, semillas lino, pan, cereales fortificados y algunos vegetales.
Se debe incrementar el consumo de alimentos que contienen calcio. A partir del tercer trimestre, cuando se produce un importante traspaso del calcio materno al feto; si la madre no lo repone adecuadamente, a futuro puede traerle complicaciones como la osteopenia y osteoporosis. Por eso, la especialista aconseja ingerir al menos cuatro porciones de lácteos diarias, incluyendo leche, yogurt, leche cultivada, quesillo y queso fresco”.

El consumo de líquido durante la gestación es necesario para tener una buena producción de leche materna, ya que “está demostrado que quienes no han tomado una cantidad suficiente de líquido tienen una disminuida producción de leche”.

Por otra parte, una baja ingesta de Zinc -aunque se requiere en pequeñas cantidades- se asocia a un bajo peso de nacimiento o a partos prematuros. Lo pueden obtener en mariscos, carnes, lácteos, huevos, cereales integrales y pescado.

El ácido fólico es una de las principales vitaminas que debe estar presente durante el embarazo, ya que al haber un déficit se producen malformaciones congénitas del tubo neural, esto es cuando el cerebro no se termina de formar y la columna no se cierra correctamente. Se puede encontrar en el pan, harinas, hígado, leguminosa, maní, espinaca, betarraga cruda y palta.

– Problemas en las embarazadas obesas

Es importante cuidar el peso antes, durante y después de la gestación, ya que dependiendo de cuántos kilos tenga la madre, la guagua nacerá con bajo peso o será macrosómico -niños de más de cuatro kilos-.

“La diabetes gestacional afecta entre al 3 y 5 % de los embarazos y constituye una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono. Ésta afecta durante el embarazo y no es necesario ser diabética ni tampoco tener antecedentes para desarrollarla, es una de las dificultades más comunes en las embarazadas con sobrepeso”, explica la nutricionista.

Para mantener un peso apropiado, la experta recomienda “respetar los horarios de las cuatro comidas al día, más dos colaciones. Aportar fibras para regular la absorción de los azúcares y la saciedad. Intente mantener un plan de alimentación equilibrado y balanceado durante toda la vida”.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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