CÓMO DETECTAR A UN NIÑO CON DÉFICIT ATENCIONAL


El 50% de los niños que lo padecen tienen padres con antecedentes, y afecta entre un cuatro y nueve por ciento de la población infantil. Es fundamental detectarlo a tiempo, ya que acompañará al niño durante toda su vida.

Si el niño se distrae fácilmente con imágenes y sonidos irrelevantes, no puede estar quieto en el colegio o en situaciones de espera, si su rendimiento está por debajo de sus capacidades y no sigue por completo las instrucciones probablemente tiene Déficit Atencional.

La Dra. Marcela Paredes, neuróloga de Clínica Santa María explica que “estos niños tienen perseverancia patológica e inercia conductual, es decir, si están haciendo algo y uno les dice que no continúen, siguen igual. Además, son incapaces de posponer una respuesta aunque tenga una instrucción específica de no contestar”.

A los niños con Déficit Atencional, les gusta acostarse lo más tarde posible, tienen dificultad para captar y retener los mensajes, sienten una necesidad incontrolable de manipular y tocar todos los objetos.

– Cómo se manifiesta

Dependiendo de la edad será la forma en que se manifieste el déficit. El menor de un año es inquieto, irritable y a los papas les cuesta dominarlos. Mientras que a los cuatro y seis años son inatentos, desconcentrados y un poco ‘pajaroncitos’, pero cuando entran en confianza adquieren popularidad en el grupo.

“Los niños con Déficit Atencional son incapaces de medir el tiempo. Por ejemplo, si le dice a su hijo que tiene 20 minutos para hacer la tarea, es lo mismo que le dijeran que tiene 20 horas. Esta condición persiste en la adolescencia”, asegura la especialista.

En tanto, los adolescentes y adultos tienen déficit en la función ejecutiva: memoria de trabajo, inhibición de respuesta, percepción del tiempo y les es difícil mantener la concentración.

Así también, factores ambientales como la privación materna, pobreza o disfunción familiar influyen en los niños con déficit atencional. Sin embargo, hay menores que no padecen de este síndrome y que a causa de estas circunstancias pareciera que sí lo tuvieran.

La especialista explica que “los niños que tienen padres que pelean todo el día se aíslan, se abstraen y no les interesa escucharlos. Entonces es importante estar atento, ya que pueden agravar un Déficit Atencional o similar uno sin que el niño lo padezca”.

El tratamiento en estos niños debe ser precoz, ya que así se disminuye el trastorno en las conductas sociales y el mal comportamiento académico. “Si se diagnostica e interviene tempranamente podemos procurarles una adultez sana”, enfatiza la especialista.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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