Cómo enfrentar el cambio de colegio


Esta situación significa nuevos desafíos, que de tratarse mal podrían frenar el desarrollo del niño, o en otros casos, generarles problemas de por vida.

El cambio de colegio, ya sea por decisión de los padres para darles una mejor educación a sus hijos, por traslado de casa o por problemas económicos, puede resultar estresante para los pequeños. De ahí puede ser necesaria una buena orientación para enfrentar bien el tema y así evitar muchas dificultades y problemas futuros.

En estas circunstancias es importante mantener a los niños informados para disminuir su ansiedad, aunque dependiendo de la edad que tengan es lo que se les debe decir.

El doctor Alfonso Correa, jefe de la Unidad de Psiquiatría Infantil de Clínica Alemana, explica que para afrontar bien una decisión de este tipo a los niños “simplemente se les debe hablar directo, diciéndoles que es la mejor opción acorde a las circunstancias”.

Por otro lado, advierte que nunca se les debe repetir una y otra vez que el cambio de colegio es lo mejor, porque así se insegurizarán mucho más.

En los niños entre cuatro y seis años con frecuencia el proceso de adaptación es más fácil, puesto que el nivel de profundidad en los vínculos con los compañeros no es tan intenso, y la relación con las figuras de la casa aún tiene un rol preponderante.

De este modo, si los padres toman el cambio con tranquilidad y trasmiten esa seguridad, los hijos también tolerarán la situación de forma tranquila y natural.

Para los mayores de seis años la situación es un poco más problemática, ya que los lazos con los compañeros son un poco más fuertes y, por lo mismo, frecuentemente tienen sensación de inseguridad y temor. Para evitarlas, el especialista recomienda mantener la serenidad por parte de los padres, que se convenzan y muestren seguros de estar tomando la mejor decisión.

Entre los ocho y doce años (tercero y séptimo básico), el panorama se complica. En esta etapa les es más difícil afrontar este tipo de cambios porque ya han realizado un gran esfuerzo por adaptarse y crear vínculos que tendrán que romper. Asimismo, deberán readaptarse a un nuevo entorno, el que en muchas ocasiones puede resultarles hostil.

Los niños que podrían ver entorpecido su proceso de acostumbramiento al nuevo colegio son aquellos que coincidentemente están viviendo otras transformaciones en su vida. También los que tienen un fuerte apego con su establecimiento anterior o quienes no reciben de sus padres la suficiente atención.

En el caso que no se logre la adaptación alrededor de los dos o tres meses, (tiempo prudente para ello) hay que empezar a averiguar si están ocurriendo problemas mayores.

Situaciones que se deben tener presente para un cambio de colegio exitoso

Integrar al niño dentro del proceso de decisión del cambio de colegio, y de elección de este cuando exista la alternativa
Permanecer atentos a las necesidades que pueda tener el niño
Acompañarlo en esta nueva etapa
Ser receptivos y acogerlos cuando tengan miedos y dudas

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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