Como vivir con intestino irritable


Este trastorno funcional del aparato digestivo puede generar importantes molestias, interfiriendo con las actividades normales de quienes lo padecen. Aprenda a controlarlo y aliviar sus síntomas.

Para hablar sobre esta patología, es importante comenzar distinguiendo que su nombre correcto es intestino irritable, ya que afecta a todo el intestino y no solamente al colon. Sin embargo, en lenguaje coloquial se utiliza la denominación de “colon irritable”.

Quienes padecen esta condición sufren dos tipos de alteraciones. Las primeras se refieren a los movimientos del intestino, pudiendo existir contracciones más o menos intensas, o con frecuencia distinta a la normal. Lo segundo se relaciona con la información sensitiva, es decir, con las señales que envía el intestino hacia el cerebro, que ante pequeños estímulos percibe dolor o malestar. La combinación de ambas disfunciones genera los síntomas de la enfermedad, que pueden ser diferentes y cambiar en el tiempo.

Como vivir con intestino irritable Preguntas y Respuestas

Las características más frecuentes que provoca el intestino irritable son el dolor o sensación de malestar en el abdomen, asociados al cambio de la frecuencia o de las características de las deposiciones, con diarrea o estitiquez. Otras manifestaciones son la sensación de pujo o ganas de ir al baño, de evacuación incompleta, la eliminación de mucosidades y meteorismo o sensación de distensión abdominal.

Tratamiento

No existe un tratamiento que permita curar completamente esta enfermedad, aunque hay múltiples medidas para aliviar los síntomas.

Una persona con intestino irritable debe tener en cuenta tres pilares. El primero es la dieta, que debe ajustarse a cada individuo. Para elaborarla, el paciente debe identificar los alimentos que le provocan síntomas. Generalmente, serán los que tienen mucho contenido de grasa, cafeína y alcohol, además de las bebidas gaseosas, la cebolla, repollo, brócoli, coliflor, alcachofa y legumbres. Es recomendable que coman habitualmente fibras como frutas, verduras y cereales, y tomen alrededor de dos litros de agua al día, evitando ingerir grande volúmenes de comida.

El segundo pilar consiste en el alivio o disminución del stress psicológico. Este factor forma parte de la vida diaria de las personas porque todos estamos sometidos a problemas en el trabajo o con la familia, de tal modo que es muy difícil que una persona no tenga algún grado de stress. Debemos intentar reducirlo a través de distintas técnicas de relajación, como el Yoga, Tai chi, hacer deporte, ir al cine o salir a caminar; en fin, cosas sencillas que nos distraen de los temas cotidianos.

El último pilar se refiere al uso de medicamentos, que también deben ser individualizados porque no todas las personas responden de igual manera a los fármacos. De todas maneras, en términos generales se pueden utilizar suplementos de fibras, algunos laxantes o antidiarreicos –dependiendo del caso-, medicamentos de acción antiespasmódica o que estimulen los movimientos del intestino. También se recetan ansiolíticos y antidepresivos.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Preguntas y Respuestas.




Deja un comentario