CONTROLE LAS INFECCIONES RESPIRATORIAS


Durante el invierno, aproximadamente el 50% de la totalidad de las consultas a los Servicios de Urgencia son por infecciones respiratorias, y alrededor de dos tercios de ellas se deben a cuadros virales.

Los virus que ocasionan los resfríos y gripes se manifiestan a través de una amplia gama de enfermedades como Faringitis, Amigdalitis, Bronquitis, Laringitis y Neumonitis, entre otras. Al parecer, son los mismos virus los que atacan a adultos y niños, sin embargo, los afectan de distinta forma e intensidad.

Según explica la Dra. Mónica Zagolín, especialista en enfermedades del aparato respiratorio de Clínica Santa María , “el resfrío es causado por un virus simple, como por ejemplo el Rinovirus, es frecuente y se desarrolla a través de un cuadro de dos a tres días de evolución caracterizado por secreción y obstrucción nasal, dolor de cabeza y mínima fiebre. La gripe también es un cuadro viral, pero es mucho más intenso y severo, que se presenta con compromiso del estado general, dolor muscular, fiebre alta, fatiga, desgano y dura habitualmente entre 5 y 7 días, sin embargo, existen casos severos de Neumonía grave por influenza”.

La doctora Zagolín asegura que es difícil prevenir un resfrío común, sin embargo, entrega recomendaciones generales y medidas específicas para prevenir la gripe o Influenza.

Medidas generales:

– Evitar el contacto mano – mano, mano – nariz, mano – boca y mano – ojo con personas enfermas.
– Lavarse bien y continuamente las manos si uno está en contacto con personas que padecen cuadros infecciosos virales.
– Evitar concurrir a lugares cerrados con máxima concentración de personas que pudieran estar enfermas, dos a tres horas de compartir en esos ambientes pudieran bastar para contraer una infección (teatro, cine, estadios cerrados).
– Mantener una buena nutrición, hidratación y disminuir la cuota de stress, ya que son elementos inespecíficos que pudiesen ayudar a la inmunidad.
– Por otra parte, para no diseminar el virus, el enfermo debe evitar expectorar encima de otras personas o tocarlas con sus manos porque pueden contener secreción nasal u bucal.

En cuanto a las medidas específicas, la más importante es la vacuna para la inmunización anti Influenza; “es la medida más efectiva para atenuar y disminuir la gravedad del episodio viral, además de disminuir la severidad de una Neumonía por Influenza que podría ser letal”, señala la especialista.

Se han creado grandes mitos con respecto a la vacuna, como que ésta protege en un 100% , sin embargo, la vacuna no previene del contagio sino que disminuye la intensidad del evento y/o la muerte por el evento, por lo que una persona vacunada igualmente puede contraer el virus. Además, existe alrededor de 2 – 3 semanas de tiempo entre que la persona se vacuna y que logra adquirir la inmunidad, por lo tanto, en ese lapso también se puede enfermar.

“El punto más importante es que cada vacuna es una apuesta a los principales virus que se piensa pudiesen generar la epidemia de Influenza en el invierno correspondiente, explica la Dra. Zagolín, es decir, una apuesta respecto a virus anteriores y a cómo va mutando cada año; todos los años se hace un análisis, una predicción de cuáles van a ser los virus causantes de la enfermedad, por lo tanto, puede ser que la vacuna no posea todos los virus que van a provocar la infección en un determinado período”.

En nuestro país el período más adecuado para la inmunización es durante marzo y abril, ya que permite que pase un tiempo para generar la respuesta inmune, de manera que a partir de mayo la población ya esté inmunizada.

Cuando una Influenza afecta a una persona adulta habitualmente provoca compromiso del estado general del organismo, y aunque causa ausentismo laboral o falla en los estudios, no tiene repercusiones vitales. No obstante, existen los denominados “grupos de riesgo” para quienes la Influenza es el anticipo de una complicación mayor como pudiera ser una Neumonía por Influenza, que conlleva riesgo vital. Es por eso, que la vacuna está especialmente dirigida a estos grupos.

El grupo de riesgo de la influenza lo conforman las personas de edades extremas, niños y mayores de 65 años, personas que tienen menos de 65 años pero que padecen alguna enfermedad crónica como diabetes, insuficiencia renal o son inmuno comprometidos y las mujeres embarazadas.

Una importante medida para evitar diseminar la enfermedad es que también se vacunen las personas expuestas a los recién mencionados grupos de riesgo, por ejemplo, el personal de salud de clínicas y hospitales, las personas que atienden enfermos en casas de ancianos, profesores, parvularias o personas que viven con un enfermo grave para evitar contagiarlo.

La especialista aclara que es necesario vacunarse todos los años, sin importar si se ha padecido o no de Influenza, “son muchos los virus que provocan las gripes y resfríos y van mutando cada año, por lo tanto, una persona con Influenza puede volver a contagiarse ya que el virus que la provoca de un año a otro modifica su material genético, de modo que la vacuna del año pasado no necesariamente sirve para el año siguiente”, señala.

Por último, si usted ya ha contraído alguna infección respiratoria, la doctora entrega algunas recomendaciones que le ayudarán a sobrellevarla mejor:

– Si se trata de un resfrío común, es recomendable realizar un tratamiento sintomático con antiflamatorios y antipirépticos, como el Paracetamol.
– Si tiene una Gripe o Influenza, que es mucho más severa, se recomienda consultar a un médico para la posible prescripción de antivirales, que deben ser aplicados lo antes posible una vez iniciado el cuadro. Otras medidas generales, son el uso de anti inflamatorios para calmar el dolor, reposo relativo aunque no necesariamente en cama, no movilizarse para impedir la dispersión de la enfermedad, tomar abundante líquido, evitar los cambios bruscos de temperatura, mantener una buena alimentación y evitar el Stress para no debilitar el sistema inmunológico

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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