CONVENIO ESCOLAR: MANEJO NO MÉDICO DE LAS LESIONES MÁS FRECUENTES


En cada momento y lugar corremos el peligro de sufrir un accidente. Una caída, un golpe o una lesión deportiva son situaciones inesperadas que pueden causar gran daño a nuestro organismo y que muchas veces, no sabemos cómo enfrentar.

Esguince, contusión o fractura son algunos de los tipos más frecuentes de traumatismos producidos por actividades tan cotidianas como jugar fútbol o andar en bicicleta.

Según el doctor Marco Naranjo, traumatólogo de Clínica Santa María, los traumatismos y lesiones del aparato locomotor “son un daño al sistema osteoarticular y/o muscular, tegumentos (piel) y partes blandas, ocasionado por una violencia externa, siendo los más habituales las contusiones, esguinces, luxaciones, fracturas y heridas”.

Estas lesiones pueden provocar grandes molestias como dolor intenso, aumento de volumen e incapacidad para movilizar el segmento comprometido.

A continuación, el especialista entrega algunos consejos que le ayudarán a reconocer más fácilmente los traumatismos más comunes y a enfrentar de mejor manera estas inesperadas situaciones:

– Contusiones

Son lesiones muy frecuentes y de menor importancia, que afectan los tejidos blandos del organismo (piel y músculos).

Se caracterizan por producir dolor en la zona afectada, aumento de volumen, hematomas (moretón) o estar asociadas a heridas.

Cuando se sufre una contusión la medida inmediata más importante a tomar es disminuir el dolor, para lo que basta con aplicar frío local en forma indirecta en la zona de la lesión. En el caso de existir heridas, el especialista recomienda cubrirlas con telas limpias; si además existe sangramiento activo, éste debe comprimirse o elevar la extremidad mientras se realiza el traslado a un Servicio de Urgencia.

– Esguinces y Luxaciones

Los esguinces son lesiones de mayor violencia y energía en las que se ven comprometidas las estructuras que unen a los huesos, llamados ligamentos, y habitualmente se asocian a fracturas. Por su parte, las luxaciones también afectan las articulaciones y consisten en la separación permanente de las superficies articulares.

Los esguinces y luxaciones más frecuentes son las de los tobillos, muñecas, rodillas y dedos.

Se caracterizan por dolor de gran intensidad, incapacidad de movilizar el segmento afectado, aumento de volumen y deformidad.

A pesar de que requieren de manejo especializado en un Servicio de Urgencia, que en muchos casos implicará inmovilizaciones rígidas con yesos u órtesis, el doctor Naranjo explica que “inmediatamente sufrida la lesión, es importante intentar inmovilizar la extremidad con tablillas o cartones rígidos, afirmando éstos con vendas o trozos de telas”.

– Fracturas

En el caso de las fracturas, la violencia del traumatismo rompe el hueso provocando incapacidad absoluta de movilizar el segmento afectado, intenso dolor y deformidad, que requiere de un manejo especializado en el Servicio de Urgencia.

Mientras el sujeto es trasladado, lo fundamental es inmovilizar sin intentar alinear ni maniobrar el segmento lesionado, para lo que se pueden utilizar elementos de uso doméstico como tablas y cartones. “Es esencial evitar administrar alimentos o líquidos al accidentado, puesto que pudiera requerir procedimientos anestésicos que exigen tener el estómago vacío”, agrega el especialista.

Creado especialmente para entregar una atención médica integral al momento de sufrir un accidente, desde hace más de 20 años Clínica Santa María ofrece a la comunidad un atractivo Convenio Escolar y Universitario contra Accidentes, respaldado por el Servicio de Urgencia y por los Servicios de Apoyo de la institución.

Este importante convenio cubre en un 100% cualquier tipo de accidente, las 24 horas del día en todo el territorio nacional, los 365 días del año, de acuerdo al plan contratado.

Se incluyen en esta cobertura los honorarios médicos de los traumatólogos u otros especialistas que se requieran y los distintos servicios de Clínica Santa María como Laboratorio, Rayos X, Scanner, Resonancia Magnética, Kinesioterapia, Unidad de Cuidado Intermedio e Intensivo (UTI), entre otros.

El Convenio Escolar y Universitario da la posibilidad de incluir desde recién nacidos hasta estudiantes universitarios y sus respectivos padres, siempre que sean menores de 60 años. Los mayores de 24 años deben contar con cobertura previsional de Isapre.

Entre los beneficios que este convenio entrega, está el de hospitalización en habitación individual, interesantes descuentos en precio según volumen, número de cuotas a convenir, gratuidad desde el cuarto hermano hasta los 18 años de edad (siempre que tengan apellidos coincidentes) y actividades especiales como charlas educativas y cursos de primeros auxilios.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Traumatología.




Deja un comentario