Cuando dormir se vuelve una pesadilla


Debido a graves alternaciones del sueño que afectaban su calidad de vida, Marianela Fuentealba desde hace dos meses es atendida con exitosos resultados en el Centro de Trastornos de Sueño de Clínica Alemana.

“Tenía alrededor de 16 años cuando fui de vacaciones con unos tíos a Iquique. Una noche, ellos se despertaron porque me sintieron entrar a la cabaña donde estábamos, era muy tarde, yo parecía despierta, pero estaba absolutamente dormida. Nunca supe cuánto tiempo estuve caminando sonámbula. Estos episodios siguieron durante mi adultez y se hacían cada vez más frecuentes si estaba sometida a estrés, por ejemplo, cuando tenía exámenes en la universidad. Incluso, recuerdo que una vez me desperté en la cocina teniendo frente a mí un plato de comida caliente, es decir, sonámbula lo había sacado del refrigerador y calentado en el microondas. Estaba tan acostumbrada a estos episodios que ya eran parte de mi vida, no me angustiaban”, relata Marianela Fuentealba de 31 años, quien desde hace dos meses es atendida en el Centro de Trastornos de Sueño de Clínica Alemana.

Hace un año, comenzó a roncar fuerte y a tener cambios de ánimo, estaba más irritable. Incluso dos veces en su trayecto al trabajo tuvo pestañeos de sueño mientras manejaba. También su marido le hizo notar que su sueño era cada vez peor y que él lo estaba pasando pésimo. Ella siempre había dormido poco e incluso estaba acostumbrada a despertarse en la noche, pero como no le costaba conciliar el sueño, nunca consideró que tenía un problema, hasta que su mamá la convenció para que asistiera a una de las charlas sobre el sueño que organiza el Centro de Extensión de Clínica Alemana.

Ahí, conoció al doctor Leonardo Serra, neurólogo y miembro del equipo de profesionales del Centro de Trastornos del Sueño, quien le explicó que el sonambulismo que ella sufría era absolutamente anormal. Fue entonces que decidió tratarse.

“Es poco frecuente que una persona mayor de 18 años tenga sonambulismo, menos aún que una mujer joven, activa y sin enfermedades crónicas sufra ronquidos, apneas y síndrome de piernas inquietas”, explica el doctor Serra.

El Centro de Trastornos del Sueño está compuesto por un equipo de neurólogos, broncopulmonares, otorrinolaringólogos, psiquiatras, cirujanos máxilo-faciales, odontólogos y enfermeras, tanto de adultos como infantiles. Ellos forman parte de un área de la salud conocida como Medicina del Sueño.

Después de conocer su historia, el primer estudio que le pidieron en el Centro de Trastornos del Sueño fue un polisomnograma, registro no invasivo de todas las variables relevantes durante una noche de sueño. Con este examen se comprobó que tenía apneas que le gatillaban todos sus problemas, ya que al sentir la sensación de ahogo se despertaba y comenzaban los episodios de ronquidos, somniloquia (hablar dormido) y sonambulismo, alteraciones conocidas como parasomnias.

“El resultado del examen fue revelador: roncaba el 46% de la noche, tenía apneas que duraban hasta 65 segundos y me despertaba 28 veces por hora mientras dormía”, comenta Marianela.

El doctor Serra le propuso utilizar como tratamiento el CPAP, dispositivo de ventilación a presión positiva de la vía aérea superior. Este instrumento causó un cambio radical en la vida de Marianela y su familia, ya que le permitió evitar sus apneas de sueño y respirar normalmente. Nunca más roncó ni tuvo episodios de sonambulismo crítico, dejó de tener somnolencia durante el día, aumentó su productividad laboral, mejoró su ánimo y hasta logró bajar 4 kg de peso.

“Si bien en personas jóvenes hay cierta resistencia a usar un CPAP, el beneficio es inmediato”, explica el doctor Serra.

Principales patologías del sueño

Apnea del Sueño: Se caracteriza porque la persona deja de respirar debido a que la vía aérea superior se ocluye cuando se está durmiendo. Sus consecuencias son ronquido, sueño interrumpido y no reponedor, cansancio durante el día, irritabilidad, y dificultades con la memoria y concentración.

Insomnio crónico: Es un problema para iniciar o mantener el sueño que se mantiene por más de un mes. Hay ciertos grupos de personas con más riesgo de padecerlo como las mujeres, los adultos mayores y quienes tienen antecedentes de enfermedades médicas o neurológicas importantes, además de los solteros, viudos y separados.

Trastornos circadianos: Suceden cuando se desfasa nuestro “reloj biológico”. Entre ellos se encuentra el “jet lag”, que es el más conocido y transitorio.

Hipersomnias: Significa vivir con somnolencia excesiva. Las causas pueden ser diversas, por eso se requiere un diagnóstico preciso.

Síndrome de Piernas Inquietas: se caracteriza por provocar un malestar intenso, habitualmente en las extremidades inferiores y aparece durante el reposo prolongado mientras se está despierto o dormido. La persona se ve obligada a mantenerse en movimiento para aliviar las molestias.

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Categoría: Neurología.




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