CUANDO EL TIEMPO SE VA DE LAS MANOS


Las consultas de psicólogos y psiquiatras están repletas de personas que dicen estar agobiadas, que no les alcanza el tiempo y que sienten el estrés del mundo moderno.

Vivimos en un mundo en que el tiempo es un bien escaso. Diariamente, la gente corre de un lado a otro para lograr cumplir con todas sus responsabilidades.

Usualmente identificamos el estrés como un concepto negativo producido por el exceso de obligaciones, el descontrol y la saturación, sin embargo, es una condición natural en el ser humano, que es positiva cuando genera motivación, creatividad y movimiento.

El psicólogo de Clínica Santa María, Juan Pablo Westphal, asegura que constantemente recibe a personas que dicen estar con angustia y stress, sentimientos que él traduce como falta de tiempo, falta de poder controlar la vida. “Generalmente –explica el especialista- las personas estresadas se sienten agobiadas porque tienen tantas obligaciones que nos les alcanza el tiempo para realizarlas, casi siempre priorizando el tiempo laboral en desmedro del tiempo para sí mismos, su familia y amigos. Sin embargo, son pocas las veces en que la falta de tiempo es real”.

Según el psicólogo, las personas se agobian porque no logran visualizar que la administración del tiempo, que las posibilidades pasan por uno y no por las circunstancias. Por eso cuando llegan a su consulta, el trabajo consiste en empezar a dimensionar de manera real los verdaderos tiempos. “Les hablo de cinco tiempos vitales que debieran estar siempre presente en sus vidas de manera equilibrada: Tiempo Familiar, Tiempo de Pareja, Tiempo Laboral, Tiempo Social y Tiempo Personal. Si durante los años no le damos espacio a uno de estos tiempos, a la larga vamos a ir generando un gran sentimiento de frustración que nos va pasar la cuenta.”

Así, el especialista asegura que la clave para no caer en el descontrol está en ser capaz de mirarse de manera esquemática respecto a cuánto tiempo le dedico a cada uno de estos cinco ámbitos esenciales de la vida y luego organizarse.

“Pasa por un principio valórico y por un conocimiento de qué cosas son importantes para cada uno”, agrega el psicólogo. De esta manera, al llegar a la casa a la persona no le va a costar “desconectarse” de su trabajo porque “valorizará” de igual manera tanto el tiempo laboral como el tiempo que le dedica a su familia.

Hay muchas situaciones que generan estrés y que se pueden controlar. “De mi depende, no depende de la circunstancia”, señala el psicólogo.

Factores que agravan el estrés:

– Imposibilidad de anticipar o predecir: Se da cuando sabemos que una situación o evento estresante habrá de ocurrir pero no tenemos forma de saber cuándo ni cómo.

– Falta de control: Cuando no podemos hacer nada para modificar o escapar de una situación. Es un estado sin esperanza.

– Falta de medios para descargar la frustración: En nuestra cultura no siempre podemos dar rienda suelta a nuestras emociones, reprimiendo sentimientos y aparentando cosas que no son.

Consejos para evitar el estrés:

– Ante la sensación de tener poco tiempo y de querer aprovecharlo al máximo, las personas tienden a saturarse de actividades en sus ratos libres. Es importante tratar de no llenarse de “experiencias” ya que la psiquis es más lenta en procesar la información que el cuerpo.

– Anticiparse a lo que viene: Por ejemplo, si marzo es un mes en que se juntan muchos gastos, anticiparse y empezar a ahorrar desde septiembre del año anterior.

– No comprometerse a cosas que no se pueden cumplir. “Eso pasa porque culturalmente los chilenos no somos directos, muy rara vez decimos las cosas en forma directa y si lo hacemos es generalmente de manera agresiva”, finaliza el especialista.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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