CUIDÉMONOS ADECUADAMENTE DE LA DIABETES


Es una enfermedad crónica caracterizada por un déficit absoluto o relativo de insulina. Puede ser causada por la obesidad, el sedentarismo y, en ocasiones, como la Diabetes tipo 2 por antecedentes genéticos.

La insulina es una hormona que produce el páncreas y que controla la cantidad de azúcar en la sangre llamada glicemia. Las personas diabéticas no son capaces de hacer estas funciones, debido a que no tienen una buena capacidad de producir insulina o porque hay resistencia a la acción de ésta, a nivel de los receptores celulares de la insulina.

Los síntomas que presenta la diabetes son sed intensa, aumento de la frecuencia de orina, deseo insaciable de comer, adelgazamiento brusco, fatiga y picazón en todo el cuerpo, entre otros.

La llamada diabetes Mellitus, es la forma habitual que conocemos de diabetes y se divide en dos tipos según su edad de aparición. La primera es conocida como Tipo 1 también llamada insulinodependiente. Se produce en los niños o en personas menores de 35 años que no producen insulina, por lo que necesitan inyectársela para vivir.

En tanto, el Tipo 2 se da en mayores de 35 años y se conoce como no- insulinodependiente. En este caso, las personas tienen insulina propia pero en cantidad insuficiente, de mala calidad o no la pueden usar bien por la insulinorresitencia. Esta diabetes se asocia en alto porcentaje a la obesidad y a factores de riesgo cardiovascular.

El Dr. Jaime Díaz, diabetólogo de Clínica Santa María explica que “las personas con exceso de peso tienden a ser diabéticos, debido a que el tejido adiposo no permite captar bien la señal de insulina por el bloqueo de los receptores de insulina, haciendo que se eleve el nivel de azúcar”.

La diabetes es una enfermedad que si no se trata adecuadamente, puede ocasionar problema a la vista, riñón, corazón, extremidades inferiores o circulación. También puede ocasionar complicaciones más agudas como un coma diabético, hipoglicemia -baja azúcar- o enfermedades cardiovasculares-.

– Controles necesarios

Para mantener controlada la glicemia existen diversos tratamientos. Por ejemplo, medir la glicemia en ayunas y post prandial, es decir, dos horas después de comer.
Además, es necesario medir al menos una vez al año la microalbuminuria que advierte si se eliminan ‘micro’ proteínas por el riñón y cuánto daño puede causarle al órgano.

El especialista, asegura que “los diabéticos deben chequearse cada tres meses la glicemia, presión arterial, pulso, ritmo cardíaco, colesterol, triglicéridos y la hemoglobina glicosilada, que es la que refleja el promedio de la glicemia en los últimos tres meses. Todo esto para conocer a cabalidad la condición en la que se encuentra el paciente”.

Otro método efectivo que permite cuidarse de subir los índices de azúcar en la sangre, es llevar una alimentación saludable y tener un plan de ejercicios de forma regular y continua.

Dentro de las restricciones alimenticias está eliminar el consumo de hidratos de carbono dulces, como son los pasteles, helados o tragos preparados. Además limitar en la dieta las harinas, legumbres, arroz a porciones equivalentes a una taza y no comer frutas en exceso.

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Categoría: Glosario Médico.




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