CUIDEMOS NUESTRO CORAZÓN


Un 40% de las muertes en el mundo se producen a causa de enfermedades cardiovasculares. Prevenir es la clave.

Los factores de riesgo cardiovascular son condiciones, comportamientos o hábitos de la vida que facilitan o aumentan las posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas. Su importancia radica principalmente en que se puede actuar sobre ellos, por lo que la prevención está orientada esencialmente a modificar los malos hábitos y costumbres dañinas.

Según explica el Dr. Héctor López, cardiólogo de Clínica Santa María, los tres factores de riesgo más importantes son la Hipertensión Arterial, la alteración de lípidos y el tabaquismo. “Esos son los de mayor peso, pero igualmente hay otros como el sedentarismo, estrés, diabetes y el síndrome metabólico, que pueden incidir en la aparición de los riesgos inicialmente señalados. Por ejemplo, la falta de actividad física contribuye al alza de peso, lo que a su vez favorece la hipertensión, alteración de lípidos y la diabetes” asegura.

Además, el especialista hace hincapié en que hoy existen señales objetivas que permiten determinar quiénes padecen algún factor de riesgo, otorgando a los pacientes la posibilidad de tener conocimiento y conciencia de su cuidado personal. “En el caso del síndrome metabólico una buena señal es el aumento del perímetro de la cintura. En Latinoamérica, se estima que las mujeres con más de 80 cms. y hombres con más de 90 cms. constituyen personas con mayor riesgo cardiovascular, ya que lo más probable es que sus índices de colesterol, presión arterial y azúcar en la sangre estén más altos de lo normal”.

– Una vida sana es más vida

Las enfermedades cardiovasculares son las responsables de un 40% de las muertes que se producen anualmente en los países occidentales y, en nuestro país, alrededor de seis mil personas mueren a causa de infartos al miocardio. Por esto, es fundamental prevenir y educar a la población, inculcando a los niños desde pequeños la importancia de adquirir hábitos de vida saludables.

“Dentro de este cambio de conducta los hábitos alimenticios son muy importantes. Se debe racionar el consumo de sal, privilegiar las carnes blancas y el pescado, aumentar el consumo de frutas y verduras y, por supuesto, dejar el cigarrillo. El consumo de frutos secos como el maní, almendras y nueces también es beneficioso ya que ayudan a bajar el colesterol”, afirma el Dr. López y agrega “realizar actividad física en forma permanente es también un factor clave. Lo ideal es practicar deporte tres veces por semana”.

– Cuidados específicos para la mujer

La creencia popular dice que los hombres son más propensos a padecer patologías cardiovasculares. No obstante, cada día son más las mujeres que mueren a causa de enfermedades cardiacas, que en la mayoría de los casos pueden prevenirse.

El grupo femenino que presenta mayores índices de riesgo cardiovascular son aquellas mujeres que bordean los 50 años. Según la Dra. Claudia Canales, cardióloga de Clínica Santa María, “el ciclo hormonal propio de la mujer funciona como un factor protector hasta la llegada de la menopausia. Esto hace que la incidencia de estas patologías sea menor que en los hombres en esta etapa de la vida”.

Así, después de los 60 años las probabilidades de sufrir un accidente cardiovascular se equiparan entre ambos sexos e incluso las mujeres pueden presentar cuadros más graves.

Comúnmente se piensa que realizar una terapia hormonal para sustituir aquellas que el cuerpo ha dejado de producir reestablecería esta protección propia de la mujer. Sin embargo, no es así. La hormonoterapia puede determinar un mayor factor de riesgo cardiovascular, por lo que sólo se recomienda para aquellas pacientes que presentan mucha sintomatología por la menopausia o bien para las que padecen de osteoporosis.

Como consejo la especialista recomienda “para la mujer que está entrando al período del climaterio que, además de ser evaluada por su ginecólogo, acuda a un médico internista o directamente a un cardiólogo, para que determine si tiene factores de riesgo cardiovascular y si puede someterse a una terapia hormonal”.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Cardiología.




Deja un comentario