Cumplir una dieta se puede: Bajar de peso no es un sueño


La psicóloga Denisse Montt explica que tener expectativas sobrevaloradas de los resultados puede ser un factor gatillante de fracaso.

Llega el verano, los kilos se hacen más evidentes y no queda otra alternativa que asumirlos y empezar el proceso de bajarlos. Sin embargo, muchas personas comienzan una dieta, que al cabo de pocos días terminan abandonando.

Para que esta situación no suceda y se respete una pauta de alimentación sana, Denisse Montt, psicóloga del Programa Vivir Liviano de Clínica Alemana, indica que lo primero es tener una actitud activa y una motivación interna para asumir los cambios en el estilo de vida que una dieta saludable demanda. Además, se deben tener expectativas realistas sobre los resultados, porque de no lograr los objetivos planteados se genera frustración.

Llevar una dieta hipocalórica y poco variada es otra de las situaciones que causan abandono del tratamiento, ya que generan un sentido de restricción altamente intenso y mucha ansiedad.

De hecho, mantenerse en un estado ansioso posibilita el abandono de las dietas, por lo que controlarlo es clave. La especialista explica que en estos casos es importante tratar de identificar cuál o cuáles son los estímulo que están generando esa sensación, de tal manera de poder actuar sobre ellos, buscando maneras efectivas de resolverlos.

“Comer no resuelve el “estresor” y una forma de sobrellevar la ansiedad es realizando actividades distractoras al momento de experimentarla. Estas pueden servir para evitar o retardar la ingesta de alimentos. En estos casos, el ejercicio físico es una potente forma de enfrentarla de manera permanente”, sostiene.

También hay que cuidar ciertos comportamientos, como pesarse todos los días, porque sólo aumentan los niveles de ansiedad y generan sentimientos de frustración cuando la balanza no muestra el resultado esperado, sobre todo si se han seguido las indicaciones. “La baja de peso no se produce de manera pareja, por lo tanto, no tiene sentido pesarse diariamente”, puntualiza la psicóloga.

Proceso en el tiempo
Escuchar la palabra “dieta” implícitamente genera la vivencia de restricción, además de otorgar un sentido de temporalidad, lo que implica que tiene un inicio y un fin, y para bajar de peso y mantenerlo en el tiempo es necesario realizar un cambio real, modificando el estilo alimentario y de vida.

En este sentido, salirse del menú planeado y cometer algún “pecado” de chocolate o galletas, no significa un fracaso y abandono del tratamiento. “En la siguiente comida hay que retomar las indicaciones alimentarias propuesta. Hacer transgresiones ocasionales es absolutamente normal y esperable, la idea es evitar experimentar la sensación de “todo o nada”, lo que lleva a generar conductas alimentarías inadecuadas”.

En todo este proceso, la familia juega un papel muy importante, es ideal que refuerce positivamente el cambio y la decisión de adoptar un estilo de alimentación saludable, incentivando y reconociendo las nuevas conductas incorporadas, más que la baja de peso en sí misma.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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