DÍA DE LOS ENAMORADOS, UN BUEN RITUAL DE PAREJA


A pesar de que se trata de una celebración comercialmente instaurada, el Día de los Enamorados sirve para lograr un encuentro con la pareja, encantarse o revivir un amor que ha sido pospuesto por la rutina.

Celebrar o no el Día de los Enamorados puede volverse un tema importante para una pareja. A uno puede parecerle ridículo y al otro una ocasión perfecta, otros pueden estar de acuerdo en hacer algo especial y también hay quienes prefieren obviarlo.

No importa cuál sea la posición, es una “festividad” que no pasa desapercibida. Queramos o no, antes de que empiece el mes de febrero comenzamos a ver y escuchar todo tipo de anuncios publicitarios que proclaman su existencia. Pero ¿se trata de una mera excusa comercial para vender más o realmente tiene alguna utilidad celebrar este día?

Juan Pablo Westphal, psicólogo de Clínica Santa María, explica que “la vida funciona en torno a ciclos anuales y eso va generando rituales, incluyendo la celebración de festividades comunes como las Fiestas Patrias y la Navidad o de ocasiones propias como cumpleaños y aniversarios, y estos ritos son fenómenos psicológicos muy sanos porque generan momentos de significado”. Por lo tanto, asegura que es muy bueno que una pareja tenga rituales y que los mantengan.

Los rituales más típicos empiezan en el pololeo, puede ser con el primer beso o con el cumplimiento del primer mes; cuando ya se han casado, el ritual más clásico es celebrar el aniversario de matrimonio, pero el especialista destaca que es positivo que también tengan otros. “El 14 de febrero es un ritual social que no ha sido creado por la misma pareja, que ha sido inventado. A algunos les genera escozor y a otros no, pero es importante que quienes se animen a celebrarlo lo hagan bien. Si lo van a hacer a medias y con desgano, no sirve, es mejor ser honesto y decir que no le agrada y que prefiere celebrar otro ritual”, explica el psicólogo.

“Con el tiempo, la relación de pareja tiende a estancarse. Esto porque la naturaleza del ser humano tiende hacia la individualidad y, por lo tanto, con los años las personas se van separando. Por eso son positivos los rituales, porque ayudan a que la pareja se junte y le permita revivir, reencontrarse, recordar, reencantarse y salirse un poco de la rutina cotidiana”, señala el especialista.

Juan Pablo Westphal dice que es común que la gente vaya rompiendo rituales, anarquizándolos y restándoles importancia o que sólo les den un énfasis más bien económico, comprando un regalo para el otro y entendiendo que con eso basta y sobra. “Para mi gusto lo mejor es celebrar dándose el tiempo de estar con la otra persona, el regalo material no importa mucho. Pasar un tiempo con el otro es la mejor forma de celebrar un ritual, que se genere intimidad. Si además hay un regalito, será bienvenido, pero que no se confunda con un tema comercial de buscarle un regalo al otro y listo”.

Otro punto importante que destaca el psicólogo es que se trata de un ritual de pareja, de enamorados, no del amor entre padres e hijos o con los abuelos, sino que es un momento en que se celebra la unión entre dos personas como pareja. “Por eso, el espacio debe ser sólo entre los dos. Por otra parte, no conviene rigidizar los rituales, más vale proponerse tener uno cada cierto tiempo y escoger el mejor momento para celebrarlo”.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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