DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN: A COMBATIR LAS ENFERMEDADES RENALES


Uno de cada 10 adultos en el mundo presenta un daño renal. En nuestro país, más de 12 mil personas están en tratamiento sustitutivo renal, es decir, con diálisis o trasplantados, cifra que se estima crecerá al doble en la próxima década.

Los riñones son uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, ya que filtran y purifican la sangre que circula por el organismo; eliminan los desechos y el exceso de agua en forma de orina. Además, ayudan a mantener el equilibrio de sustancias químicas como sodio, fósforo y potasio. Producen importantes hormonas que estimulan la producción de glóbulos rojos, regulan la presión sanguínea y ayudan a mantener los huesos firmes.

Dada su vital importancia, es fundamental que se mantengan sanos. Sin embargo, las enfermedades renales son bastante comunes y, lo que es peor, por lo general pasan inadvertidas, ya que no presentan síntomas. De hecho, un 90% de aquellas personas que padecen de enfermedad renal crónica no lo saben.

– Cómo detectarla

La enfermedad renal crónica (ERC) es la pérdida progresiva y permanente de la función renal. Sus causas van desde patologías generales y muy frecuentes en la población como la hipertensión arterial y diabetes, hasta problemas específicos del riñón tales como enfermedad de Berger, pielonefritis crónica, enfermedad renal poliquística, obstrucción de la vía urinaria o bien algunas patologías inflamatorias de los riñones.

En los niños, son causa frecuente la infección urinaria, el reflujo vesicoureteral, las malformaciones congénitas y el síndrome hemolítico urémico.

La mayoría de estas enfermedades conducen a la pérdida definitiva de la función de dicho órgano. “Si esto empeora, puede llevar a una falla renal, lo que implica que el paciente debe someterse a un trasplante o dializarse por el resto de su vida”, explica el Dr. Cristián Ugarte, Jefe de Nefrología de CSM. Además, los pacientes con ERC están más propensos a desarrollar enfermedades cardiovasculares.

A pesar de que es una patología “silenciosa”, se puede detectar precozmente de manera fácil; exámenes de sangre y orina, junto con la presión arterial, pueden mostrar signos tempranos de problemas renales. “Si se descubre prematuramente podemos retardar, e incluso detener, el avance de la falla renal y prevenir enfermedades cardiovasculares”, afirma la Dra. Pía Rosati, Nefróloga Infantil de CSM.

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Categoría: Actualidad Médica.




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