DIABETES MELLITUS: PREVENCIÓN Y CUIDADO


Afecta al 5% de la población, pero sólo la mitad lo sabe porque no produce muchos síntomas ni dolores. Sin embargo, sus complicaciones pueden llevar a la muerte.

La Diabetes Mellitus es una enfermedad crónica que afecta al 5% de la población chilena y que se debe a una falla en el páncreas endocrino, lugar donde se produce la insulina. No provoca dolores ni muchos síntomas, por lo que el 50% de los pacientes diabéticos no sabe que lo es.

La Dra. Andrea Sepúlveda, médico a cargo de la Unidad de Diabetes del Centro Médico Endocrinológico de Clínica Santa María, explica que “las complicaciones de esta patología pueden ser agudas o crónicas. Las primeras son graves y generalmente se presentan de manera brusca, por lo que son causa frecuente de hospitalización. Pueden ser de dos tipos: en forma de hiperglicemia -cuando el nivel de azúcar está alto- o hipoglicemia -cuando está bajo”.

La hiperglicemia provoca la tríada diabética aguda, que consiste en: poliuria (orinar mucho), polidipsia (mucha sed) y polifagia (gran apetito). En estos casos, a pesar de que la persona se alimenta bien, baja de peso porque el azúcar en vez de entrar en las células y nutrirlas, se va con la orina. De esta forma, el enfermo se deshidrata, se alteran los parámetros metabólicos de su sangre y luego entra en coma. Por su parte, la hipoglicemia es bastante evidente, ya que el paciente empieza con temblores intensos, a transpirar en forma profusa, palidece, tiene visión borrosa y sensación de hambre con fatiga y náuseas.

Las complicaciones crónicas son provocadas por largos períodos con el nivel de azúcar elevado. “Eso produce una especie de intoxicación a nivel de distintos órganos, con daño de los pequeños vasos arteriales -que se manifiesta principalmente a nivel de retina (ceguera), del riñón (insuficiencia renal crónica y finalmente diálisis) y de los nervios periféricos (disminución de la sensibilidad en los pies y ardor en las plantas)- y de las grandes arterias, como las coronarias, provocando infartos al corazón que pueden ser silenciosos; las del cerebro y las de las extremidades inferiores, lo que sumado a la alteración de los nervios, puede derivar en amputaciones”, advierte.

La especialista señala que “son candidatos a tener esta patología los obesos, ya que más del 60% la desarrolla por su condición de insulinorresistencia. También existe una tendencia genética, por lo que las personas con familiares diabéticos deben chequearse; lo mismo para las madres que han tenido guaguas de más de 4 kilos al nacer, los hipertensos y quienes tienen el colesterol alto”.

– Lo más importante: prevención y cuidado

La Dra. Sepúlveda afirma que el tratamiento del paciente diabético tiene 4 pilares: Educación, Fármacos, Dieta y Ejercicio. “La educación es fundamental, por eso en CSM tenemos charlas educativas todos los lunes, a las 19:00 horas. Ahí se les enseña a cuidarse y tomar conciencia, porque es una enfermedad que al principio no duele y eso hace que se descuiden”. También existe una línea directa (461 2159) donde pueden hacer sus preguntas.

Los fármacos deben ser controlados por el médico en forma constante, porque la diabetes es una enfermedad evolutiva que va requiriendo diferentes tratamientos. En cuanto al ejercicio, la diabetóloga afirma que “no tiene por qué ser un entrenamiento fuerte, sino que puede ser adaptado a las posibilidades de cada paciente. Por otra parte, la dieta es fundamental porque, además de su gran incidencia en el avance de la enfermedad, es muy difícil vivir restringiéndose. Para eso, ofrecemos clases de cocina light donde aprenden a comer rico, pero en bajas calorías”. Finalmente, recalca la importancia de que la familia completa participe, pues esta enfermedad puede traer problemas psicológicos y su apoyo puede hacerla más llevadera.

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Categoría: Glosario Médico.




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