DIVERTÍCULOS


Son formaciones saculares que se ubican en el tubo digestivo, especialmente en los puntos más débiles de las paredes del colon.

La presencia de divertículos en el colon se denomina diverticulosis. Cuando éstos se inflaman se llama diverticulitis y se produce por el resultado de la presión alta que ejercen las paredes del colon al propulsar las deposiciones.

Esta presión ejercida contra las paredes del colon hace que el revestimiento intestinal protruya parcialmente hacia fuera a través de pequeños defectos en la pared colónica.

Uno de los factores de riesgo de la diverticulosis son una dieta baja en fibra y la edad avanzada. “A mayor edad hay más posibilidades de tener divertículos. El 10% de las personas menores de 50 años los presenta, mientras que en los mayores de 85 el 65% va a sufrir este mal”, asegura el Dr. Gonzalo Soto, coloproctólogo de Clínica Santa María. Además agrega “cuando la alimentación es pobre en fibra, las deposiciones son cada vez más duras porque captan menos agua, por lo tanto el trabajo que tiene que hacer el colon es mayor y la presión que se produce dentro aumenta, desarrollando con más frecuencia los divertículos”.

Por lo general es una enfermedad asintomática pero que puede presentarse con flatulencia, dolores abdominales cólicos o cambio en la frecuencia de las deposiciones. En tanto, si se produce una diverticulitis la sintomatología es más precisa con dolor abdominal, náuseas y fiebre.

Debido a los síntomas que en ocasiones presenta, es posible que se confunda con otras enfermedades como Colon Irritable, Apendicitis, Colitis infecciosa o Isquémica, Enfermedades Inflamatorias de intestino, ginecológicas o Cáncer de Colon.

– Complicaciones

La protrusión de los divertículos se produce en zonas donde los vasos sanguíneos atraviesan la pared del colon, por lo tanto pueden producir un sangrado importante. Además de esto, existen otro tipo de complicaciones:

– Perforación no complicada: el organismo es capaz de contenerla ya que es puntiforme. Habitualmente no pasa a mayor gravedad y tiene tratamiento médico.
– Perforación complicada con absceso -pus que se produce al lado del divertículo-. Habitualmente puede tratarse en forma médica y ocasionalmente requiere cirugía.
– Perforación no contenida: desde el colon sale contenido intestinal hacia la cavidad abdominal, produciendo peritonitis con pus o deposiciones libre dentro de la cavidad abdominal. Requiere tratamiento quirúrgico.
– Fístulas: se producen debido a que los divertículos comienzan a buscar una salida y comunicación hacia otros órganos. Requiere tratamiento quirúrgico.
– Complicaciones crónicas: diferentes episodios de perforación producen una deformación del colon que puede producir dificultad para el tránsito intestinal. Habitualmente es también de resolución quirúrgica.

Dependiendo del grado de complicación de la diverticulitis será el tratamiento o cuidado. Cuando el paciente tiene una perforación no complicada probablemente sólo requerirá de un tratamiento médico con antibióticos, pero si tiene un absceso es recomendable hospitalizarse para evitar que llegue a una mayor complicación. Si la perforación no es cubierta, el tratamiento estándar es realizar una cirugía de urgencia para extraer el segmento del colon enfermo que se perforó.

Si el paciente ha presentado dos crisis de diverticulitis, ha tenido una crisis complicada de un absceso o existe una deformación del colon por la inflamación y si no se tiene certeza respecto de la presencia de un cáncer de colon, la recomendación “es realizar una cirugía electiva para extraer el segmento de colon enfermo y enviarlo a biopsia. Esta cirugía puede realizarse por vía abierta o Laparoscópica, y esta última tiene la ventaja de un postoperatorio más abreviado, con menos dolor y con un resultado estético mejor”, explica el especialista.

– Recomendaciones

Comer frutas y verduras permite que el tubo digestivo haga menos presión al interior. Sin embargo, se cree que el consumo de algunos alimentos con pepas es un factor de riesgo importante para tener una complicación, lo que no está demostrado y, por el contrario, los especialistas hacen hincapié en comer abundante fibra para evitar esta enfermedad.

El Dr. Hugo Parada, coloproctólogo de Clínica Santa María asegura que “es fundamental que las personas tengan una dieta rica en fibras, de tal forma de disminuir la posibilidad de tener divertículos, o una complicación derivada de ellos”.

Por eso, para prevenir esta enfermedad y una complicación mayor los especialistas aconsejan llevar una vida saludable con alta ingesta de fibras, líquido y consultar a un especialista si ha tenido dos crisis de diverticulitis.

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Categoría: Glosario Médico.




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