El ácne, causas y tratamientos


El Acné
La palabra acné tiene su origen en el término griego akmé que significa flor. Tal vez el nombre pretende de una forma poética, comparar la eclosión de flores en la primavera, con el brote de lesiones en la adolescencia, que puede considerarse la primavera de la vida.

Tiene un origen inmemorial, como demuestran las huellas de las cicatrices de algunas momias egipcias que revelan su padecimiento. Es la enfermedad más común de los humanos, pues el 85% de la población la padece en mayor o menor grado, originando el 25% de las visitas al dermatólogo. El acné, es una inflamación del folículo pilosebáceo, esto es, de la unidad funcional que constituyen el pelo velloso y la glándula sebácea, de la cara, pecho y espalda. La edad de aparición suele situarse entre los 14 y 18 años, aunque algunos casos presentan lesiones ya a los 8 ó los 9. Pasada la adolescencia, el proceso tiende a remitir, aunque en la actualidad, se considera que un 1% de varones y un 5 % de mujeres, presentan todavía cierto grado de acné a los 40 años, en incluso más.

Causas
A lo largo de la historia, han sido muchas las hipótesis que han intentado explicar sus causas: Una dieta rica en grasas animales, chocolate, picantes o frutos secos; o una situación de sobrecarga psicológica, o incluso a la falta de higiene. Sin embargo estas opiniones, no han podido ser demostradas con estudios objetivos.

Sin embargo si se ha podido comprobar que el acné tiene su origen en una peculiar producción de grasa, la seborrea, inducida por los andrógenos. Son estos unas hormonas masculinizantes, (que no masculinas ya que no son privativas del hombre), que empiezan a funcionar en la pubertad, momento del desarrollo sexual y también de la aparición del acné. La simple observación demuestra que ni los niños ni los eunucos, carentes de andrógenos padecen acné, lo que manifiesta la importancia de éstos en la hiperfunción de la glándula sebácea.

Esta grasa excesiva, unida a la queratina de la piel, forma un tapón que obstruye el folículo piloso, dando lugar a comedones y quistes. Los gérmenes, fundamentalmente el propionibacterium acnes, aprovechan el terreno provocando inflamación e infección manifestado por las pápulas y pústulas, vulgarmente conocidas como espinillas o granos, que al curar dan lugar a cicatrices. Queda así configurado el cuadro clínico del acné: seborrea, comedones, pápulas, pústulas, quistes y cicatrices.

Tratamiento
Son todavía muchas las personas que abogan por la resignación, esperando a que la enfermedad desaparezca por sí misma. Durante siglos incluso la ciencia dermatológica aconsejaba esperar. “Tempus varos curat” (el tiempo vence a los enemigos) era la norma preferida por los antiguos. Sin embargo la importancia del acné como enfermedad estriba sobre todo en su capacidad para producir cicatrices y problemas psicológicos, por lo que es evidente la necesidad de un tratamiento precoz que disminuya la incidencia estas posibles secuelas, en todos los casos. De hecho aunque el 85% de las cicatrices graves se producen por lesiones nodulares o quísticas profundas, el 15% se debe a lesiones superficiales.

En la actualidad existen medicamentos que controlan la grasa (antiandrógenos), que controlan la hipercornificación del folículo (queratolíticos) y que controlan la inflamación e infección (antibióticos). Incluso algunos, como los retinoides por vía oral, son capaces de controlar todos los factores conocidos causantes de la enfermedad.

La combinación de los distintos medicamentos y la elección de la vía de administración tópica o sistémica en relación con el tipo de lesión predominante, la edad, el sexo, y la peculiar idiosincrasia de cada individuo, (y aquí está el arte del dermatólogo), permite el diseño de un tratamiento personalizado para cada paciente consiguiendo en la mayoría de los casos, en unos pocos meses, la curación.

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Categoría: Dermatología.




One Response to “El ácne, causas y tratamientos”

  1. chiquis Dice:

    gracias, qe geniales ;)


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