El incomodo tapón de cerumen


Una menor audición es uno de los síntomas más característicos para advertir que se tiene este problema.

Meterse objetos en la oreja, usar mal los cotonitos y lavarse esa zona con champús o jabones, entre otros malos hábitos, pueden provocar daños en el oído, y en algunos casos la audición podría disminuir de manera súbita. Esta situación, generalmente, está indicando la presencia de los llamados tapones de cerumen.

El cerumen se produce en el oído para proteger el conducto auditivo -el cual va desde el tímpano hasta el exterior- de elementos externos como polvo y otras partículas extrañas, impidiendo que lo penetren y dañen. Además, ayuda a resguardar la delicada piel del conducto auditivo externo evitando que se irrite cuando le entra agua.

Hay personas que acumulan el cerumen en mayor cantidad, pero en ningún caso es por falta de higiene, sino como indica el doctor Gonzalo Bonilla,-otorrinolaringólogo de Clínica Alemana- se debe a que sus glándulas producen más del que se puede eliminar y el material adicional se deposita en el conducto y lo bloquea.

La disminución de la audición es uno de los síntomas más característicos para advertir que se tiene un tapón. “Hay mucha gente que tiene bloqueado el conducto auditivo, pero les queda un pequeño espacio que es suficiente para oír normalmente. Sin embargo, durante los tiempos de calor y al meterse al mar, ríos o piscinas, esa zona que estaba libre se llena con agua, y ahí recién se nota que hay una menor audición”, aclara el especialista.

El tratamiento para solucionar el problema consiste en extraer el tapón, pero siempre es riesgoso realizarlo en casa porque se puede introducir aún más, o incluso se podría llegar a lesionar el tímpano o el conducto auditivo. Por eso se recomienda que se asista a un especialista, ya que la disminución de la audición también podría deberse a otras enfermedades, las cuales requerirían un tratamiento urgente.

El método casero que usualmente se utiliza es verter agua oxigenada en el oído, la cual sirve para ablandar el cerumen, pero no lo hace salir. Además, el doctor aclara que no cualquier persona puede destapar este órgano, porque es una zona muy delicada y se pueden generar complicaciones mayores.

Para desbloquear el conducto, clínicamente se usa el tradicional lavado de oídos. Sin embargo, en pacientes con antecedente de perforación timpánica se extrae el cerumen a través de pinzas y ganchitos adecuados (cucharillas). Además, se puede utilizar la técnica de aspiración. Lamentablemente, no siempre se consigue evitar la aparición de tapones de cerumen, pero sí se pueden tomar medidas para quienes los padecen frecuentemente.

“A quienes siempre se le tapan los oídos, es recomendable que visiten al médico periódicamente para limpiarlos antes de que se lleguen a obstruir”, sostiene el doctor.

Por otro lado, el especialista aconseja y hace hincapié en que para mantener una adecuada higiene, los cotonitos sólo se deberían usar para limpiar la parte externa del oído y en ningún caso introducirlos más allá, puesto que con un movimiento mal hecho se podría dañar el tímpano.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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