El invierno no es sinónimo de más kilos


En época invernal, las sopaipillas,calzones rotos, entre otras preparaciones, abundan en la mesa de los chilenos. El frío es la excusa perfecta para aumentar las grasas y masas, lo que conlleva a las inevitables subidas de peso.

El frío llegó, la gente usa más ropa y pone calefacción en la casa, pero lo que también hace es aumentar el consumo de alimentos, pero no de cualquiera, sino principalmente del los más calóricos.

Patricia Rodríguez, nutricionista de Clínica Alemana, afirma que en invierno se incrementa el consumo de grasas y harinas, situación que conlleva a la consecutiva subida de peso.

De manera de evitar la obsesión de bajar esos kilos realizando dietas dañinas, la especialista recomienda que nunca se debe abandonar el buen hábito de comer frutas y verduras, incluso cuando no hayan ganas por causa del frío. Además, enfatiza que otra rutina fundamental es no saltarse ninguna comida.

Además, hay que controlar la ansiedad porque “comerse dos cuadritos de chocolate a la semana no hace mal, lo importante es todo en la justa medida”.

En cuanto a la excusa de necesitar más calorías de las normales cuando hace frío no es por completo cierto, puesto que Chile no es un país de clima extremo, por lo que es innecesario sobrealimentarse con mucha grasa y harinas. El cuerpo tiene el sistema termorregulador que produce la adaptación de las funciones biológicas al nivel del ambiente, por lo que la temperatura corporal no varía, aunque haya una sensación térmica de frío.

Si bien es cierto que con las bajas temperaturas la ensalada podría no resultar del todo apetitosa, una solución para no excederse en las calorías es usar la sopa de entrada y los guisos de verduras calientes, así se evita quedar con hambre. Estos son platos típicos de invierno y en ellos se pueden introducir las verduras, incluso es posible optar por cremas.

En términos alimentarios, durante los meses de invierno cobran especial relevancia ciertas vitaminas, como la C y la A, ya que contribuyen a la protección de la salud frente a las infecciones, mediante el fortalecimiento del sistema inmune, mantención de las mucosas y elevadas propiedades antioxidantes.

Sin importar la época del año, es importante recordar que la alimentación debe ser normal, saludable, balanceada, suficiente y variada, y no dejar de practicar actividad física.

Menú ideal para el invierno

Desayuno: Pan integral, huevos revueltos sin aceite, quesillo, mermelada diet, etc. Leche sin azúcar o cereal integral sin azúcar (no es necesario el azúcar).

A media mañana: Barrita de cereal, preferentemente de pocas calorías.

Almuerzo: Se empieza con una sopa de crema de verduras, luego una proteína (pollo, pavo) con un budín o una porción de fideos, arroz o flan de verduras.

Postres de leche descremada o fruta cruda, porque cocida pierde sus propiedades naturales.

Hora del té: A media tarde u hora del té se puede comer lo mismo que se ingirió durante el desayuno

Cena: Ensalada con proteína (carne, pollo o pescado)

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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