EL VIRUS RESPIRATORIO SINCICIAL


El VRS produce brotes epidémicos anuales en países con climas de estaciones muy frías como el nuestro donde, habitualmente, el brote se extiende desde fines de otoño hasta comienzos de la primavera.

Las infecciones respiratorias agudas en los niños son causa frecuente de consulta al pediatra o servicios de urgencia y también causa frecuente de hospitalización. La mayoría de estas enfermedades son causadas por distintos virus respiratorios, entre los que destaca el Virus Respiratorio Sincicial (VRS).

Existen dos tipos de VRS, el A y B, y los subtipos de cada uno de estos. La mayoría de los niños se enferma por VRS en su primer o segundo año de vida. Posteriormente, pueden volver a enfermarse por este virus pero habitualmente en forma más leve. Alrededor de un 60% de la población infantil se infecta durante el primer año de vida, y un 100% de los menores de dos años se ha contagiado por lo menos una vez.

En los lactantes (niños menores de 2 años) el VRS produce Bronquiolitis, una enfermedad que afecta a los bronquios mas pequeños (bronquíolos) produciendo diferentes grados de dificultad respiratoria que puede llegar a la insuficiencia respiratoria.

El lactante se puede contagiar a partir de un adulto o un hermano que tenga una infección respiratoria aguda alta (Rinofaringitis) con una probabilidad del 45%, sin embargo, esta tasa de contagio alcanza el 90% con la exposición en las salas cunas. La vía de contagio es por las secreciones respiratorias, a través de la transmisión aérea y el depósito de estas secreciones en el medio ambiente: ropas, muebles, manos.

Luego de un período de incubación de 3 a 5 días, aparecen secreción nasal transparente, tos y fiebre, manteniéndose inicialmente un buen estado general. Después del 3er o 4to día de evolución, aumenta la intensidad de la tos y aparecen signos de dificultad respiratoria (dificultad para alimentarse, respiración rápida, quejidos al respirar, retracción o hundimiento en las costillas) de intensidad variable. Frente a estos signos clínicos es imperativo consultar para establecer el grado real de gravedad del niño.

El VRS produce gran inflamación de los bronquíolos y daño de la capa interna de sus paredes (epitelio respiratorio). Las células del epitelio respiratorio destruidas se mezclan con las secreciones de los bronquios, formando verdaderos tapones que obstruyen las vías aéreas de los lactantes, lo cual aumenta la resistencia al paso del aire.

En el tratamiento es fundamental la observación y evaluación estricta para detectar en forma precoz las complicaciones y signos de gravedad; debe tenerse en cuenta que en niños menores de un mes existe el riesgo de apneas (cese de la respiración por mas de 20 segundos) secundarias a la infección por el virus.

En el caso de las Bronquiolitis leves, el tratamiento se realiza en la casa y consiste en mantener una alimentación adecuada, aseo nasal frecuente con solución fisiológica, buena hidratación y el uso de antitérmicos a dosis recomendadas para el control de la fiebre. Se puede considerar el uso de broncodilatadores y corticoides cuando sea necesario, indicados por el Pediatra Broncopulmonar o el Pediatra , basado en antecedentes genéticos, gravedad y respuesta.

Los niños con Bronquiolitis mas grave se deben hospitalizar (2-5% de los casos) para administrar oxígeno y vigilar la evolución. De los niños hospitalizados por infección por VRS alrededor de un 5% puede tener una evolución mas severa con requerimiento de UTI y ventilación mecánica (generalmente niños portadores de algún factor de riesgo preexistente).

Habitualmente la Bronquiolitis es más grave en los lactantes pequeños (especialmente en menores de 6 semanas de vida) y en niños con factores tales como cardiopatías congénitas, prematurez, daño pulmonar crónico, inmunodeficiencias, fibrosis quística, enfermedades neurológicas y anomalías congénitas importantes.

En cuanto a la prevención no se ha desarrollado aún una vacuna para proteger a los niños pequeños de enfermedades por VRS, por lo que se hace hincapié en que las principales medidas de prevención están dirigidas a evitar el contacto del lactante o niño pequeño con otros niños o adultos enfermos y fomentar el lavado de manos. También es recomendable evitar la contaminación intradomiciliaria (humo de tabaco y combustión de parafina).

Para los niños con factores de riesgo preexistentes existe la alternativa de disminuir la posibilidad de enfermar gravemente por VRS a través del uso de Anticuerpos Monoclonales, un tratamiento de alto costo, inyectable y que se administra en forma mensual durante aproximadamente los 5 meses que dura todo el período de la epidemia de VRS.

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Categoría: Pediatría.




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