EPILEPSIA: CUANDO EL CUERPO TIEMBLA


Afecta a cincuenta millones de personas en el mundo y una de cada cien puede sufrir una crisis alguna vez en su vida. Por eso es recomendable realizarse un chequeo médico.

Una de cada cien personas podría sufrir una crisis convulsiva en algún momento de su vida. Sin embargo, para diagnosticar la enfermedad se deben tener al menos dos crisis; un episodio aislado no es suficiente como para determinar su presencia.

La Dra. Pamela Ortiz, neuróloga de Clínica Santa María, explica que “las crisis epilépticas se originan por una descarga sincrónica de neuronas a nivel cerebral y consisten en fenómenos anormales bruscos, transitorios y recurrentes que incluyen alteraciones de la conciencia, motoras, sensoriales y/o autonómicas psicológicas percibidas por el paciente o quien los observa”.

Las crisis pueden ser de tres tipos. Las parciales simples son provocadas por la activación de un área cerebral determinada -frontal, parietal, temporal u occipital-, sin pérdida o compromiso de conciencia.

El segundo tipo son las parciales complejas que, sin causar pérdida de conciencia, producen desconexión del medio y amnesia del evento. Pueden asociarse a movimientos estereotipados de boca o manos (automatismos).

Finalmente están las crisis generalizadas, donde hay pérdida de conciencia, amnesia y confusión post ictal. Se pueden presentar con convulsiones y movimientos asociados.

En el 40% de los casos las crisis son generalizadas y mantienen su incidencia y prevalencia desde el nacimiento hasta los setenta años, cuando empiezan a aumentar. En cambio, las crisis parciales se elevan desde la tercera década y en el 50% de los casos derivan en crisis generalizadas.

“Sus causas son diversas y, entre ellas, destacan las enfermedades neurológicas hereditarias o errores congénitos del desarrollo por exposición a tóxicos, infecciones, radiación, hipotiroidismo e hiperglicemia durante la gestación; anoxia cerebral, secundaria al aporte insuficiente de oxígeno al cerebro; traumatismos encéfalocraneanos; tumores cerebrales; enfermedades infecciosas y degenerativas del Sistema Nervioso Central; trastornos metabólicos; consumo excesivo de alcohol e inhalación de tóxicos como el monóxido de carbono”, asegura la Dra. Ortiz.

La especialista señala que el tratamiento es esencialmente farmacológico, con medicamentos anticonvulsivantes, cuya elección depende del tipo de crisis y las características del paciente.

“También existe tratamiento quirúrgico para la epilepsia. Sin embargo, sólo se recomienda en los casos refractarios a terapia médica; es decir, donde no ha habido una respuesta adecuada a los fármacos y se ha precisado el área epileptógena. De esta forma, sólo entre el 10 y 25% de las epilepsias tienen indicación de cirugía”, finaliza la neuróloga.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Neurología.




One Response to “EPILEPSIA: CUANDO EL CUERPO TIEMBLA”

  1. Celeste Dice:

    tengo un familiar que está en tratamiento para su epilepsia focal frontal, él toma todos los medicamentos indicdos, pero creo que por las altas dosis sus manitos, su cuerpo tiembla todo el tiempo, eso es normal? podrían ayudarme por favor?

    muchas gracias


Deja un comentario