ESCOLIOSIS EN NIÑOS: PROBLEMAS EN EL CRECIMIENTO


Es una deformación de la columna vertebral, que se va desarrollando durante el crecimiento de los niños. Conozca como detectarla y los cuidados que debe tener.

La columna es un pilar fundamental que sirve de soporte del cráneo, de las costillas y forma parte importante de la caja torácica. Además, transfiere el peso y los movimientos del extremo superior del tronco hacia la pelvis. Por lo tanto, todas las deformidades a nivel de la columna vertebral pueden alterar la función de la parrilla costal.

Durante el crecimiento de la persona se van desarrollando dos curvas normales llamadas lordosis y cifosis, las que pasan a ser un problema cuando esa curvatura sobrepasa ciertos valores.

La forma que adquiere la columna va a depender de la estructura de las vértebras, la fortaleza de los ligamentos y de la musculatura. Por ello, es importante cuidar y estar atento al crecimiento del niño.

– Desarrollo de la columna

En el periodo fetal la columna tiene una forma cóncava en toda su extensión. El Dr. Daniel Piña, traumatólogo de Clínica Santa María explica que “la primera musculatura que desarrolla el niño es la extensora de la cabeza, que le permite levantar la cabeza y así soportar el peso cuando ya es capaz de sentarse. Sin embargo, debido a que aún no tiene la musculatura suficiente para mantener el tronco erguido se produce una cifosis”.

Cuando el niño pasa el año, comienza a parase y la columna forma curvas laterales para que podamos estar compensados. De aquí nace la lordosis lumbar y la cifosis torácica.

“Durante la etapa pre escolar estas curvas aumentan un poco más, provocando que la guatita de los niños sea muy prominente, debido a que la musculatura de los abdominales se desarrolla como a los diez años, por lo tanto la mayoría de los niños pequeños son panzones”, afirma el traumatólogo.

Mientras que en el adolescente las curvas ya son las definitivas. La cifosis torácica y lordosis lumbar se aprecian menos prominente, porque los abdominales se han desarrollado totalmente.

“La postura es la relación de las diferentes partes del cuerpo con la línea de centro de gravedad, y nos mide la eficiencia del sistema del músculo esquelético. Además, es fundamental en la forma que tenga la columna”, afirma el especialista.

Dependiendo del sistema muscular esquelético, determinado genéticamente por la forma de sus huesos, ligamentos y musculatura será la postura de la persona.

– Sus causas y tipos

Durante el crecimiento, la columna puede desarrollar deformidades y una de ella es la escoliosis. Esta enfermedad se aprecia con una curva lateral en el plano frontal y se observa con una giba costal o joroba.

El Dr. Piña explica que “cuando un paciente tiene escoliosis y poca edad, hay mayor posibilidad de una deformación cuando grande, es decir, si una persona tiene 50 grados de escoliosis es probable que le progrese a través de toda la vida. En cambio, si tiene 20 grados y llega adulto no le va a pasar nada”.

El progreso de una escoliosis dependerá de la causa de la curva. Existen las neuromusculares, congénitas o idiomáticas, etc.

La escoliosis idiopática se da frecuentemente en adolescentes. Sus reales causas son desconocidas, pero sí existe un factor genético que la produce. Dependerá del potencial de crecimiento, es decir, mientras menos edad tenga el niño mayor es la probabilidad que aumente la escoliosis.

En tanto, la neuromuscular se produce durante el parto que produzca sufrimiento fetal que determina la parálisis cerebral o por enfermedades de tipo neuromuscular. Este tipo de escoliosis es de muy mal pronóstico y el tratamiento debe ser muy precoz.

Otro tipos son las congénitas, producidas por mal formaciones durante el periodo embrionario. “Cuando el feto se está formando durante las primeras semanas hay algún factor, que no se ha podido determinar, que altera la forma de este feto o que cambia la formación de la columna”, afirma el especialista.

La escoliosis congénita se produce por diversos tipos de deformidades, pero la más frecuente es la hemivértebra – cuando se forma la mitad de una vértebra y la otra no-. Al ocurrir esto, la persona puede correr el riesgo de no crecer y enchuecarse cada vez más.

Para corregir este problema existen cuatro alternativas. La primera es la observación, donde se controla al paciente cada cuatro, seis meses y una vez al año. Otro sistema es el kinésico, que pretende fortalecer la musculatura del tronco, flexibilizar y reeducar la postura. Un tercer método es el ortopédico y finalmente el quirúrgico.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Traumatología.




Deja un comentario