“Este es especialmente un reconocimiento a la cirugía chilena”


El médico subdirector de Clínica Alemana es el primer cirujano chileno y segundo sudamericano elegido para formar parte de este selecto grupo.

Cultivar el desarrollo de la ciencia y el arte de la cirugía, y elevar el estándar de la profesión en Europa son los objetivos de la European Surgical Association (ESA), asociación quirúrgica académica con alrededor de 20 años de historia.

A ella sólo se puede ingresar a través de una invitación, que es enviada a cirujanos que cumplan una serie de características, como poseer una alta calificación académica, liderazgo en sus temas y logros que hayan trascendido.

Esta asociación cuenta con un máximo de 300 cupos para socios exclusivamente europeos y 50 para miembros honorarios, donde por invitación ingresan especialistas de otros continentes.

Anualmente, realizan un encuentro para discutir sobre los trabajos científicos quirúrgicos que se presentan y darles la bienvenida a los nuevos integrantes. En esta ocasión la cita fue en Budapest y a ella asistió el doctor Juan Hepp, cirujano y médico subdirector de Clínica Alemana, quien fue invitado como nuevo miembro honorario, convirtiéndose así en el único chileno y segundo latinoamericano que integra este selecto grupo.

Los méritos del doctor Hepp para estar presente hablan por sí solos. Encabezó el primer trasplante hepático realizado en el país y formó el segundo programa en Latinoamérica que desarrolló esta técnica. Además, es miembro fundador de la Corporación Chilena de Trasplantes, y participó en el comité de trabajo para la formulación de la Ley de Trasplante.

En lo académico, ha participado en cerca de 150 trabajos científicos, es autor de cuatro libros y 26 capítulos de libros de cirugía. Es profesor de cirugía de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo, a cargo del Postgrado de Cirugía General. En Latinoamérica, ha sido reconocido en varias sociedades científicas. Además, junto a otros cirujanos, contribuyó en la implementación de la cirugía laparoscópica en Chile.

Personal y profesionalmente, ¿qué significó para usted este reconocimiento?
Estas cosas uno no las busca, se te atraviesan en el camino. Sin duda, hay otros cirujanos que pudieron haber recibido este premio, pero todo se conjugó para que fuera yo. Para mí es un enorme reconocimiento, en lo académico y profesional, que cirujanos que trabajan en Europa, de alto nivel y que conocen nuestra medicina, consideren que merezco ser parte de este grupo. Pero finalmente, yo creo que éste es especialmente un reconocimiento a la cirugía chilena.

En la práctica, ¿qué significa participar de la Asociación Europea de Cirugía?
Los miembros honorarios no pueden ser parte del directorio, pero estamos invitados a participar en este evento anual, a presentar trabajos y a participar de la discusión. Esto da acceso a un grupo de alto nivel, académico y científico, lo que permite fortalecer lazos profesionales.

¿Cómo ven los europeos la cirugía chilena?
En esta área, cuando los europeos miran a Sudamérica, piensan de inmediato en Brasil, Argentina o Chile. Nuestro país tiene un reconocido prestigio en el campo de la medicina y la cirugía chilena es destacada por su alto nivel de desarrollo.

Viendo el panorama nacional y europeo, ¿cuál cree usted que son las fortalezas de Chile?
Nuestra gran fortaleza es que acá se pueden implementar todos los nuevos avances de la cirugía. No hay límites que no sean los de la ética, la prudencia y la razón. Por ejemplo, en el año 1982 cuando regresé de Alemania, me planteé hacer trasplante hepático en Chile y, aunque significó mucho trabajo, lo hicimos.

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Categoría: Pediatría.




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