Estrabismo


Qué es el estrabismo
El estrabismo es la desviación de los ojos de su posición normal.

Cuáles son los tipos más frecuentes de estrabismo
El estrabismo más frecuente es el llamado estrabismo convergente, en el que el niño mete el ojo hacia dentro. Menos frecuente es la desviación del ojo hacia fuera (estrabismo divergente), hacia arriba o hacia abajo.

Cuáles son los síntomas más frecuentes del estrabismo
La característica que define al estrabismo es la desviación del ojo. Los movimientos oculares son normales y la desviación se mantiene independientemente de hacia donde mire el niño. El estrabismo aparece sobre todo en niños menores de tres años y, generalmente, sólo afecta a un ojo. Sin embargo, es muy importante señalar que no es únicamente un problema estético sino que, si no se diagnostica de forma rápida y no se trata correctamente, puede dar lugar al desarrollo de una ambliopía u ojo vago. La ambliopía es debida a que el niño ve mal con el ojo desviado y comienza a suprimir la visión de ese ojo, utilizando sólo el ojo sano que le permite una visión clara. De esta forma se produce una pérdida progresiva de la visión del ojo desviado.

El estrabismo tiene características distintas según la edad del niño. En los niños menores de seis meses la desviación del ojo puede ser muy importante y si afecta a los dos ojos da la sensación de que el niño cruza la mirada. Este estrabismo es el estrabismo congénito o infantil y es de causa desconocida. En los niños más mayores entre los dos y los tres años, la desviación del ojo suele ser debida a un defecto de la agudeza visual, dando lugar a los llamados estrabismos de acomodación. Si el niño ve mal de cerca puede meter el ojo hacia dentro para intentar enfocar correctamente. La desviación también puede ocurrir hacia fuera. Estos estrabismos pueden ser permanentes o intermitentes, apreciándose sólo si el niño está cansado o enfermo.

Qué no es un estrabismo
Hay dos cuadros que pueden similar un estrabismo:

Si el niño tiene un puente nasal o el pliegue del párpado anchos, puede dar la sensación de que mete el ojo al verse menos conjuntiva en el lado interno del ojo.
Los niños pequeños, hasta los dos meses, pueden meter uno o los dos ojos de forma intermitente y ocasional y no tratarse de un estrabismo verdadero.

Cómo se diagnostica el estrabismo
El pediatra conoce una serie de pruebas que permiten poner de manifiesto la desviación del ojo cuando esta no es muy evidente o es intermitente.

La prueba más sencilla y fácil de realizar es proyectar una luz sobre los dos ojos cuando el niño mira de frente. Si los dos ojos están bien alineados, el reflejo de la luz que se proyecta es simétrico; si existe una desviación, el reflejo aparecerá en puntos distintos en cada ojo.

El diagnóstico del estrabismo requiere además la determinación de la agudeza visual y una valoración completa por parte del oftalmólogo.

Existen una serie de datos que pueden indicar un problema más importante:

La aparición de un estrabismo en un niño de más de siete años, especialmente si lo hace de forma rápida.
El ojo aparece desviado y el niño no lo puede mover.
El niño inclina la cabeza o se tapa el ojo para ver bien, aunque no tenga una desviación aparente.

Cuál es el tratamiento del estrabismo
En el tratamiento del estrabismo podemos distinguir dos aspectos fundamentales:

El primero de ellos es el tratamiento de los defectos de la agudeza visual, con especial importancia en el caso de la ambliopía. La ambliopía debe tratarse con parches oculares que tapen el ojo sano para estimular de esta forma el desarrollo de la visión del ojo vago. La corrección de la hipermetropía o de la miopía es fundamental para el tratamiento de los estrabismos de acomodación.
El segundo aspecto es el tratamiento quirúrgico. La corrección quirúrgica se recomienda en los estrabismos congénitos y en otros casos si la desviación es muy llamativa y permanente, pero siempre bajo el criterio del oftalmólogo.

Pérdida de paralelismo entre ambos ojos.
ETIOLOGÍA.
– Alteraciones neuromusculares idiopática, 60-65%. Son alteraciones en los sistemas supranucleares que controlan el paralelismo de los ojos.
– Acomodativos, 15-20%, basados en la sincinesia acomodación-convergencia. Cuando existe una hipermetropía se produce una excesiva acomodación, provocando una convergencia excesiva.
– Interferencia sensorial, por lesión orgánica que impida una correcta agudeza visual, como foco de coriorretinitis, retinoblastoma, etc.
– Mecánicos, por anomalías en los músculos o vainas.
DIAGNÓSTICO.
– De visu.
– Test de Hirschberg. Ver si los reflejos corneales producidos por iluminación están o no centrados en ambas córneas, en el centro de las pupilas.
– Test de la oclusión (cover test). Si al tapar un ojo el otro se mueve, tomando la fijación, el niño es estrábico (tropía).

TRATAMIENTO.
Debe iniciarse lo antes posible. El principal objetivo es evitar o corregir la ambliopía (agudeza visual por debajo de lo esperado en un ojo sin lesión orgánica que lo justifique y que aparece por una alteración en el desarrollo de la función visual binocular normal durante el período de maduración visual): si ésta existiese, se practica la oclusión del ojo no amblíope para estimular el desarrollo de las vías ópticas.
La segunda prioridad será un buen aspecto estético y una adecuada visión binocular. Es preciso corregir el defecto de refracción, pero si a pesar de esto persiste la desviación, hay que recurrir a la cirugía una vez tratada la posible ambliopía

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Categoría: Oftalmología.




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