EVITEMOS LA PÉRDIDA DE LA AUDICIÓN


La disminución total o parcial de la capacidad auditiva puede ser provocada por diversas causas. Cuide este importante sentido aprendiendo a reconocerlas y, cuando sea posible, tratarlas a tiempo.

Una enfermedad al oído u órganos asociados mal cuidada puede afectar el sentido de la audición. De esta forma, cuando las personas se automedican y no consultan a un especialista, infecciones como la otitis o meningitis pueden producir grandes daños a este sentido.

El Dr. Juan Moura, otorrino de Clínica Santa María, explica que existen diferentes tipos de sordera. “Uno de los más frecuentes es la Mucositis, donde falla la conducción de la onda vibratoria hasta el oído interno. Se produce por acumulación de líquido dentro del oído medio en niños de hasta siete años”.

Esta sordera se da en niños alérgicos que tienen los adenoides demasiado grandes. En estos casos, la comunicación de la trompa de Eustaquio con la nariz se ve afectada y, al no haber buena ventilación del oído medio, se produce un vacío que hace que las paredes secreten líquido y se acumule. Entre sus consecuencias, cabe destacar las alteraciones del lenguaje por déficit auditivo, y alteraciones timpánicas y de la cadena de huesecitos del oído”, asegura el otorrino.

También está la sordera asociada a la edad. Según el especialista, “a partir de los cuarenta años, las personas comienzan a perder su capacidad sensorial, llegando a los noventa o 95 años con un déficit considerable de la audición. Esto se debe a que las neuronas del nervio del oído que permiten llevar el impulso sonoro hacia el cerebro van muriendo”.

“Los síntomas del envejecimiento del nervio dependen de la edad de la persona. Al comienzo se percibe un ruido (tinnitus), ocasionado por el corto circuito que hacen las neuronas alteradas y sanas. Lamentablemente, no hay forma de evitarlo porque es un proceso natural; aunque cuando se llega a cierto punto, se corrige la audición a través de audífonos”, afirma el Dr. Moura.

Además, hay personas que nacen con problemas auditivos causados por alteraciones durante el embarazo, como infecciones de virus como la varicela o sarampión. El otorrino explica que “si los gérmenes atacan antes de los tres meses de gestación, pueden afectar la formación del oído y su nervio. En estos casos, la pérdida puede ser total y el desafío, tanto para los padres como para le médico, es la detección precoz con exámenes de screening al momento de nacer”.

Por otra parte, está el traumatismo acústico por exposición al ruido. “El tímpano está hecho para percibir sonidos dentro de ciertos rangos e intensidades; cuando se exceden, la estimulación del nervio del oído es tan grande que las células se sobrepasan en el proceso bioquímico, ocasionando su muerte”.

De todas maneras, el especialista dice que escuchar música con volumen alto en un personal estéreo no produce daño. En cambio, exponerse a los motores de avión o hélice, al trabajo en telares industriales, en fábricas metalúrgicas o en discotecas sí es pernicioso. “En todos los casos en que la persona sale del lugar con un ruido en el oído, hay que tener cuidado porque significa que hubo daño”.

-Enfermedades de invierno

Los malestares más frecuentes en esta época son las infecciones respiratorias altas, que se complican con una infección del oído medio a través de la trompa de Eustaquio. Esto puede producir complicaciones como una meningitis u otitis. “El dolor, el aumento de volumen, la supuración y la sordera son síntomas de alerta y debe consultar a su médico”.

Para prevenir estas enfermedades, es necesario realizarse todos los chequeos correspondientes y consultar a su médico si presenta constantes resfríos, inflamaciones en el oído o molestias.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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