Fenacemida (Oral)


¿QUÉ ES?
La fenacemida se usa para controlar ciertas convulsiones en el tratamiento de la epilepsia.

Si algo de la información en este folleto le causa preocupación especial o si desea más información acerca de su medicamento y su uso, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico. Recuerde, mantenga éste y todos los demás medicamentos fuera del alcance de los niños y nunca comparta sus medicamentos con otras personas.

ANTES DE USAR
Dígale a su médico, enfermera y farmacéutico si usted . . .

es alérgico a cualquier otro medicamento, ya sea recetado o no;
está embarazada o piensa quedar embarazada mientras esté usando este medicamento;
está dando el pecho;
está usando cualquier otro medicamento recetado o no, especialmente otros anticonvulsivos;
tiene cualquier otro problema médico, especialmente enfermedad de la sangre, riñón o hígado;
o desórdenes de personalidad (enfermedad mental).

USO APROPIADO
Para controlar su problema médico, tome este medicamento todos los días tal como le haya mandado su médico. No tome ni más ni menos de lo que le haya mandado su médico. Para ayudarle a acordarse de tomar el medicamento a la hora correcta, intente entrar en el hábito de tomarlo a las mismas horas todos los días.

Si se le pasa una dosis de este medicamento, tómela lo antes posible. Sin embargo, si es casi hora para su próxima dosis, deje pasar la dosis olvidada y vuelva a su horario regular de dosificación. No use doble cantidad.

Para guardar este medicamento:

Guarde fuera del alcance de los niños. Alejado del calor y la luz directa. No lo guarde en el baño, cerca del lavaplatos en la cocina o en otros sitios húmedos. El calor o la humedad pueden deteriorar el medicamento. No conserve medicamentos cuya fecha haya expirado o que no necesita más. Asegúrese de desechar sus medicamentos en un sitio fuera del alcance de los niños.

PRECAUCIONES
Su médico debe revisar su progreso mediante visitas regulares, especialmente durante los primeros meses de tratamiento con este medicamento. Durante este tiempo, puede que haya que cambiar con frecuencia la cantidad de medicamento que está tomando para reunir sus necesidades individuales.

Si ha estado tomando fenacemida regularmente, no deje de tomarla sin consultar primero con su médico. Puede que su médico quiera que reduzca gradualmente la cantidad que está tomando antes de dejarlo completamente. Esto ayudará a reducir la posibilidad de convulsiones.

Asegúrese de decirle a su médico lo antes posible si tiene dolor de garganta, fiebre o una sensación general de cansancio, o si nota cualquier sangrado o moretones inusuales, tales como puntos rojizos o violáceos en la piel, o sangrado recurrente de la nariz o de las encías.

Además, asegúrese de decirle a su médico lo antes posible si usted o su familia nota cualquier cambio en su comportamiento o humor, tal como agresividad, depresión o una disminución del interés en sus alrededores.

Este medicamento aumentará los efectos del alcohol y otros depresores del sistema nervioso central (medicamentos que retardan el sistema nervioso, posiblemente causando sueño). Consulte con su médico antes de tomar cualquiera de tales depresores mientras esté usando este medicamento.

Este medicamento puede causar que algunas personas tengan mareos o sueño.

Asegúrese de saber como reacciona a este medicamento antes de manejar, usar maquinaria o hacer otras tareas que requieran que esté alerta.

EFECTOS LATERALES
Efectos secundarios que deben ser informados a su médico

Más comunes — Cambios en el comportamiento o el humor

Raros — Sangre en la orina; orina oscura; sueño; fiebre o dolor de garganta; síntomas tipo gripe (fiebre con o sin ecalofríos, dolor de cabeza, dolor del cuerpo); náuseas o vómitos; falta de aire, respiración difícil, tensión en el pecho o respiración con ruido; salpullido; llagas, úlceras o manchas blancas en los labios o en la boca o la garganta; hinchazón de la cara, los pies o la parte baja de las piernas; glándulas hinchadas o doloridas; sangrado o moretones inusuales; cansancio o debilidad inusual; aumento de peso; ojos o piel amarillos

Efectos secundarios que usualmente no requieren atención médica

Estos posibles efectos secundarios pueden desaparecer durante el tratamiento; sin embargo, si continúan o son molestos, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.

Más comunes — Sueño; dolor de cabeza; pérdida del apetito

Menos comunes o raros — Mareos; fiebre; dolor de los músculos; latidos muy fuertes; sensaciones de cosquilleo, quemazón o pinchazón; problemas para dormir; pérdida de peso

Otros efectos secundarios no listados arriba también pueden ocurrir en algunos pacientes. Si nota cualquier otro efecto, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.

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Categoría: Medicamentos.




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