Francisca y José recibieron trasplante gracias a cirugía que dividió el hígado de un donante


Especialistas de Clínica Alemana y Red Salud UC realizaron un trabajo conjunto a través de una cirugía denominada Split, que separó el hígado de un donante y benefició a dos pacientes.

En Chile, según cifras de la Corporación del Trasplante, 1.818 pacientes están en espera de un órgano que salve sus vidas. El año pasado solo 111 familias donaron órganos, una cifra muy por debajo de la necesidad del país, que se encuentra entre los 300 y 450 donantes al año. Este número es el más bajo observado desde 1997 y traduce las dificultades crecientes que el sistema actual enfrenta para optimizar la pesquisa de potenciales donantes en los servicios de salud.

La situación también se ve agravada por efectos del terremoto de febrero de 2010 que dañó significativamente la infraestructura de centros que llevaban un trabajo serio y continuo de detección de posibles donantes, mermando considerablemente su capacidad.

Al tanto de esta realidad y para contribuir a disminuir la lista de espera, especialistas en trasplante de Clínica Alemana y Red Salud UC realizaron un trabajo conjunto a través de una cirugía denominada Split, que separó el hígado de un donante y benefició a dos personas en agosto de este año.

Según registros de la Corporación del Trasplante, en nuestro país, el primer Split en Chile se realizó en el año 1998. Tuvo como receptoras a una menor de 3 años y a una mujer de 40. Hoy el escenario es parecido.

Francisca Cárdenas, de cuatro años, padecía una hepatitis fulminante. Fue enlistada como urgencia nacional y trasplantada en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. En tanto José Yévenes, que tiene 52 años, padecía una cirrosis hepática por virus C y fue intervenido en Clínica Alemana.

“La técnica de Split de hígado es infrecuente en nuestro país, pero cuando se utiliza lo más habitual es que el órgano sea injertado en un niño y un adulto, aunque también se puede utilizar en dos adultos. Es importante para el éxito de esta cirugía que la anatomía del hígado permita su separación. En este caso los resultados han sido muy buenos”, señala el doctor Roberto Humeres, jefe de la Unidad de Trasplante de Clínica Alemana.

En el caso de Francisca, que padecía una hepatitis fulminante, solo fue necesario el segmento izquierdo de un hígado, pues afortunadamente apareció un donante adulto, compatible y en excelentes condiciones. La decisión de hacer un Split implica cierto riesgo. Lo mismo ocurre cuando se decide hacer un trasplante con donante vivo, en la que se somete a cirugía a una persona sana. Si bien ahora los resultados han sido exitosos, realizar trasplante con donante cadavérico exclusivo siempre es la mejor solución”, agrega el doctor Jorge Martínez, jefe del Programa de Trasplantes del Hospital Clínico UC.

Añade que “la tarea es trabajar para lograr una óptima donación de órganos en Chile. Técnicas como el Split, se presentan como una alternativa a discutir y analizar ante escasez de donantes. Porque es una técnica que requiere de más confianza y diálogo entre los equipos de trasplante de los distintos centros”.

“Es muy relevante destacar que el Split de hígado es una forma de aprovechar al máximo un órgano donado en beneficio de los receptores. En Chile, es inhabitual que dos centros de salud, en este caso Clínica Alemana y Red Salud UC, trabajen de manera conjunta, pero esta experiencia es muy destacable sobre todo cuando hemos tenido una gran escasez órganos. El 2010 ha sido el más bajo desde 1997 en términos de donación. Este trabajo integrado debería ser lo habitual para aumentar la cantidad de trasplantes”, explica Humeres.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




Deja un comentario