Hantavirus


Nombre de la enfermedad y formas clínicas
• Fiebre hemorrágica de Corea
• Infección por el virus Seoul
• Nefropatía epidémica
• Infección por el virus Dobrava-Belgrado
• Síndrome pulmonar por Hantavirus, Síndrome del Distress Respiratorio asociado al Hantavirus o Hantavirus de las Cuatro Esquinas

Causas – Etiología
Este grupo de enfermedades son causadas por un grupo de virus que pertenecen a la familia Bunyaviridae y se llaman Hantanavirus.

Se transmiten al hombre fundamentalmente por inhalación de aerosoles que proceden de excrementos (heces, orina) o saliva de roedores infectados. En algún caso pueden transmitirse por mordedura del roedor o incluso con la ingesta de alimentos contaminados. La transmisión “persona a persona” no está demostrada salvo algún caso puntual de transmisión vertical de la madre al recién nacido.

Las personas que se infectan, suelen ser trabajadores en la siembra y recolección agrícola de zonas habitadas por estos roedores. También existen infecciones en el núcleo urbano a través de las ratas y fundamentalmente en invierno, aunque presentan una tendencia a aparecer de forma esporádica. En trabajadores de laboratorio se dan casos de transmisión a partir de animales de experimentación.

En resumen, se consideran grupos de riesgo para sufrir infección por hantanavirus los trabajadores del campo, los empleados de empresas de desrratización y el personal de laboratorio. Respecto a la edad, es más frecuente entre 20-30 años y, aunque afecta a ambos sexos, es más frecuente en varones.

Según la distribución geográfica se pueden considerar 3 zonas fundamentales:
• En Asia oriental son más frecuentes las formas severas causadas por el virus Hantaan.
• En Europa se han descrito formas más leves causadas por el virus Puumala.
• En Norteamérica comenzó como una forma clínica muy grave con afectación fundamentalmente respiratoria.
• También se ha descrito algún caso en África y Oceanía.

Manifestaciones clínicas
En el mecanismo de producción de la enfermedad parece que influyen factores inmunológicos que se añaden al daño producido directamente por el virus. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad afectan a varios órganos y sistemas. Principalmente se producen alteraciones vasculares que dan lugar a edemas, hipotensión y shock, alteraciones en riñón, afectación respiratoria, y hemorragias.
La infección por hantanavirus no da lugar a un único cuadro clínico sino que se pueden presentar diferentes formas según el virus que provoca la infección:
• Fiebre hemorrágica de Corea. Se trata de un cuadro muy grave causado por virus Hantaan que tiene una mortalidad del 3-15%. Comienza de forma brusca, con fiebre alta y escalofríos, malestar general, debilidad y dolores musculares; posteriormente puede acompañarse de anorexia, vértigos, dolores de cabeza, dolores oculares y a veces dolor abdominal y de espalda; y hacia el final de la fase febril aparecen hemorragias sobre todo subcutáneas. Más tarde tiene lugar una fase de hipotensión y alteraciones renales que se manifiestan en alteraciones y disminución de la cantidad de orina. En una tercera fase se recupera la normalidad urinaria.
• Infección por el virus Seoul. Descrita en centros urbanos y en personal de laboratorio. Se caracteriza por presentar alteraciones hepáticas.
• Nefropatía epidémica. Forma causada por el virus Puumala en la que predominan las manifestaciones renales.
• Infección por virus Dobrava-Belgrado. Es la forma más parecida a la Fiebre hemorrágica de Corea con una mortalidad que puede llegar al 10%, se diferencia en que las hemorragias se producen sobre todo en órganos internos.
• Síndrome pulmonar por Hantavirus: La hantavirosis pulmonar es una enfermedad infecciosa causada por un hantavirus llamado de las cuatro esquinas, del Cañón Muerto o virus sin nombre. La enfermedad que provoca es una neumonitis aguda con una mortalidad alta que oscila entre un 40 y un 70% de los casos.
La transmisión tiene lugar por el contacto aéreo con la saliva, heces, u orina de los roedores que llevan habitualmente el virus, comúnmente se trata del ratón de los ciervos (Peromyscus Maniculatus).
Los síntomas iniciales pueden incluir fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, tos, disnea y síntomas gastrointestinales. Estos síntomas progresan y se puede producir hipotensión, shock y parada respiratoria.
Otras manifestaciones clínicas por Hantavirus transcurren de forma subclínica, dando lugar únicamente a hipertensión de causa renal, algunos casos se manifiestan con un cuadro similar a la gripe.

Diagnóstico
Ante la sospecha clínica de infección por Hantavirus pueden realizarse una serie de pruebas de laboratorio que confirmen el diagnóstico como son:
• aislamiento del virus
• pruebas de detección de antígenos
• estudio por microscopio electrónico
• técnicas de detección genómica
• serología

Hay que tener en cuenta que alrededor de una tercera parte de los casos presentan un cuadro clínico leve sin hemorragias, indistinguible de una gripe o un catarro común. Por tanto gran número de casos quedan sin diagnosticar.

Tratamiento
Las formas leves en general no necesitan tratamiento y evolucionan a la curación. En las formas más severas la Ribavirina es el fármaco antiviral más utilizado. Aunque su eficacia no está totalmente demostrada parece que disminuye la mortalidad.

Respecto a la prevención, lo más importante es evitar el contacto con roedores y sus excrementos. Se han desarrollado algunas vacunas capaces de inducir una respuesta protectora pero es necesario seguir investigando.

Especialidad médica que la trata
Los médicos que tratarán estas infecciones serán principalmente los internistas y los microbiólogos o especialistas en enfermedades infecciosas.

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Categoría: Glosario Médico.




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