HEMORROIDES: MOLESTIAS AL SENTARSE


Las hemorroides son dilataciones de los vasos sanguíneos que se encuentran dentro del canal anal. Su presencia es normal hasta que comienzan a aumentar su tamaño y producir síntomas a veces incómodos.

Todas las personas nacen y mueren con hemorroides. Sin embargo, algunos factores ayudan a que los vasos de los plexos sanguíneos del canal anal –hemorroides- aumenten su tamaño, ocasionando sangramiento y molestias al defecar, limpiarse o al sentarse.

Las hemorroides pueden ser internas, externas o la unión de ambas, llamadas mixtas. Además, dependiendo de la magnitud en que se exterioricen, se clasifican desde los grados I al IV.

El embarazo, factores hereditarios, mantenerse de pie o sentado por mucho tiempo y hacer fuerza al defecar, son factores de riesgo para la aparición de esta patología. “Cuando aumenta la presión en la zona del canal anal, las hemorroides tienden a crecer, por lo que pueden exteriorizarse y eventualmente sangrar”, explica el Dr. Gonzalo Soto, coloproctólogo de Clínica Santa María.

Las hemorroides patológicas son más frágiles, por lo que pueden erosionarse y sangrar con el paso de las deposiciones, especialmente si éstas son duras.

“Al realizar fuerza en forma crónica, las hemorroides no sólo crecen, sino que progresivamente pierden su sostén a nivel del canal anal y comienzan a exteriorizarse, llegando a un grado en que las hemorroides pueden estar constantemente afuera del canal anal -hemorroide grado IV-”, asegura el Dr. Soto. Además, agrega que “al estar parcial o constantemente al exterior, comienzan a producir irritación perianal, lo que se traduce en picazón y sensación de humedad. Pero en ninguno de estos casos producen dolor”.

No obstante, una hemorroide externa puede complicarse al transformarse en una Trombosis Hemorroidal, lo que significa que se produce un coágulo al interior de la hemorroide. Esta complicación sí suele ser muy dolorosa.

– Tratamiento

La forma de tratar esta patología depende del grado en que se encuentren las hemorroides. Su tratamiento puede ser de tres tipos.

1.- Tratamiento Médico: Se basa en cambiar los hábitos alimenticios aumentando la ingesta de fibra, fruta, verdura y líquidos o bien ingerir algún tipo de laxante. Se propone como primera línea, ya que es el menos invasivo y muchas veces basta para aliviar los síntomas de los pacientes.
El especialista afirma que “el objetivo es tratar de que las deposiciones sean más blandas. Es un tratamiento simple que permite disminuir el roce entre la deposición y las hemorroides. De esta forma, baja la probabilidad de que las hemorroides se exterioricen y sangren”.

Se indica cuando las hemorroides son pequeñas, el paciente tiene poca sintomatología, no se quiere operar o tiene alguna patología importante que le contraindique la cirugía.

2.- Tratamiento con Ligadura Elástica: Consiste en colocar un elástico muy pequeño en la base de las hemorroides para estrangularlas, haciendo que se muera y finalmente se caiga espontáneamente. Es un procedimiento simple que se realiza en forma ambulatoria. Se recomienda para las hemorroides internas de mediano tamaño.

3.- Tratamiento Quirúrgico: Es el único que permite extirpar completamente las hemorroides, tanto externas como internas. Actualmente se realizan dos tipos de cirugías para tratarlas. Una de ellas es la cirugía clásica, que se asocia a un post operatorio habitualmente incómodo y largo. Consiste en extirpar las hemorroides internas y externas mediante su sección con electrobisturí, y se indica para las de mayor tamaño, especialmente aquellas que tienen un componente externo importante.

La segunda opción quirúrgica es la cirugía PPH, la cual suele ser mucho mejor tolerada, con un post operatorio más breve y menos doloroso. Se desarrolla adentro del canal anal y no deja cicatriz externa. Consiste en extirpar un anillo de mucosa del canal anal mediante una engrapadora mecánica, logrando disminuir tanto la irrigación, como la exteriorización de las hemorroides. Se indica también en las hemorroides de mayor tamaño, pero habitualmente con componente externo menor.

Para descartar que las molestias sean por hemorroides u otra patología, siempre es recomendable consultar con un especialista, más aún si tiene síntomas como sangramiento rectal, molestias anales y rectales, cambio en la forma en que hace sus deposiciones o palpación de una masa perianal.

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Categoría: Glosario Médico.




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