Hiperhidrosis


Es la producción exagerada de sudor en la cara, manos, axilas o pies, por una disfunción del sistema nervioso simpático.

En promedio, una persona transpira diariamente entre 400 y 500 cc. Sin embargo, hay quienes pueden hacerlo hasta 10 veces más, sobre todo en la cara, manos, axilas o planta de los pies, estando en reposo, con frío o calor, al aire libre o en un lugar cerrado.

Esto ocurre por una alteración del sistema nervioso simpático, que se caracteriza por una producción excesiva de sudor en esas partes del cuerpo, que se conoce como ‘Hiperhidrosis Primaria’ y que se inicia habitualmente en la infancia.

“Las personas con Hiperhidrosis Primaria transpiran sin estar sometidas a situaciones de estrés. Por lo tanto, no dejan de sudar si se toman un tranquilizante, ya que la descarga simpática sigue existiendo aunque la corteza del cerebro no la perciba, porque se trata de un sistema nervioso autónomo”, explica el Dr. Claudio Suárez, cirujano de tórax de Clínica Santa María.

La Hiperhidrosis Primaria provoca molestias sociales, psicológicas y ocupacionales severas. El único tratamiento definitivo para ella es la Simpatectomía Videotoracoscópica, operación que hace seis años realiza el equipo del Dr. Claudio Suárez en Clínica Santa María con excelentes resultados.

En qué consiste la Simpatectomía

La Simpatectomía es una operación que cauteriza los ganglios T2, T3 y T4 del sistema simpático, responsables de la sudoración excesiva de la cara, manos y axilas. Al “cortarlos”, la persona deja automáticamente de transpirar, por lo que los pacientes despiertan de la cirugía secos.

El Dr. Suárez cuenta que durante la intervención se realizan “dos incisiones minúsculas en cada axila para poder introducir una videocámara de fibra óptica y el bisturí ultrasónico que corta y cauteriza una parte de la cadena simpática. Luego de la cirugía, que dura alrededor de cuarenta minutos, desaparece inmediatamente la sudoración”.

Agrega que, al despertar, la persona siente dolor opresivo en el pecho que disminuye hasta desaparecer por completo en un par de horas y puede sentir dolor en la espalda por contractura muscular.

El especialista recomienda no mojar las cicatrices hasta que se hayan retirado los puntos y no exponerlas al sol inicialmente para evitar que se pigmenten.

Para realizarse esta operación, es importante que la persona tenga un peso normal, meda más de 1.50 metro, sea mayor de 12 años y no padezca enfermedades cardiovasculares, respiratorias o alteraciones de la coagulación. Además, se hace una evaluación hormonal de tiroides, radiografía de tórax, exámenes generales y de sangre para descartar que tengan otras patologías.

La Simpatectomía es irreversible debido a que se quema una parte del nervio simpático. Sin embargo, existen casos de reinervación después de seis a 18 meses de operados, pero la posibilidad de que reaparezca la sintomatología es de un 1%.

En tanto, la tasa de satisfacción de la Simpatectomía es de un 99%, ya que además de obtener resultados inmediatos se interviene muy poco en la rutina de la persona al quedar hospitalizada menos de 24 horas.

Sudoración compensatoria

A pesar de terminar con esta limitante social, en algunos casos el costo que se puede tener después de la operación es sufrir de sudoración compensatoria. Esto ocurre porque el cuerpo humano necesita termoregularse cuando hace calor, se realizan ejercicios o se tiene fiebre.

“Como el canal para transpirar está cortado hacia la cara, manos y/o axilas, el cuerpo busca vías alternativas, que generalmente son la espalda, estómago o piernas -detrás de las rodillas o entre los muslos. Pese a ser una molestia, las personas no lo consideran invalidante para su vida social o laboral. La sudoración compensatoria es severa sólo en un 1% de los pacientes”, asegura el Dr. Suárez.

Las personas musculosas, excedidas de peso, las que miden menos de 1.50 metro, los operados de simpatectomía T2 -usada para la sudoración de la cara y/o el rubor facial- y los sometidos a una cirugía “larga” de T2, T3 y T4 -para la cara, manos y axilas-, son más proclives a tener sudoración compensatoria severa.

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Categoría: Dermatología.




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