Infarto cardiaco antes de los 45 años: Un problema latente


En este grupo etario, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular es el tabaquismo.

Sufrir un infarto cardiaco antes de los 45 años ya no es tan raro. Diversos estudios internacionales han revelado que cada vez son más las personas jóvenes afectadas por enfermedades cardiovasculares, patologías que cada año cobran la vida de 17 millones de personas en el mundo, lo que las convierte en la principal causa de muerte, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.

Si bien los hombres mayores de 45 años o mujeres en etapa postmenopáusica siguen siendo las principales víctimas de estas afecciones, el estilo de vida actual también está perjudicando a las personas más jóvenes.

En Clínica Alemana, entre enero de 2008 y diciembre de 2009, hubo en total 269 personas que ingresaron con infarto cardiaco, 25 de ellas menores de 45 años, es decir, más del 9%. El doctor Martín Larico, cardiólogo de este centro de salud, afirma que ésta “es una cifra más alta, comparada con publicaciones internacionales al respecto”.

Este mismo registro muestra que el 89% de los pacientes infartados menores de 45 años es hombre, lo que se debe principalmente a que las mujeres, durante su vida fértil, tienen menor riesgo cardiovascular debido a que sus hormonas influyen en la protección vascular y los niveles de colesterol. Sin embargo, luego de la menopausia, las estadísticas de mortalidad por esta causa son comparables a las masculinas.

También se observó que los pacientes jóvenes se hospitalizaron con infartos más graves, con compromiso de todo el espesor de la pared del corazón infartada. A casi todos se les efectuó una angioplastia para volver a abrir la arteria obstruida, con resultados exitosos. En 8% de ellos se realizó, incluso, cirugía. Todos los menores de 45, excepto uno, lograron sobrevivir a este evento cardiaco.

Tabaquismo: Principal factor de riesgo
Las cifras registradas en Clínica Alemana en menores de 45 años revelan que en la mayoría de estos casos estaban presentes varios factores de riesgo cardiovascular relacionados con el estilo de vida.

De hecho, el 36% es hipertenso, 17% diabético, 9% dislipidémico (colesterol elevado), 35% obeso y 45% sedentario. Pero, sin duda, un problema que llama la atención en este grupo es el tabaquismo, ya que el 70% es fumador. “Este dato es importante, sobre todo porque se ve una significativa diferencia entre este grupo y los mayores de 45 años, donde el porcentaje de fumadores es 46%, explica el doctor Larico.

Esto coincide con estudios internacionales, como uno publicado en 2002 en la Revista Española de Cardiología, que revela que en 691 pacientes menores de 45 años ingresados en Cuidados Intensivos Cardiológicos, el tabaquismo era el factor de riesgo más frecuente, detectándose en el 80,9%.

En cuanto al sedentarismo, el registro de Clínica Alemana destaca que se presenta en forma similar tanto en menores como en mayores de 45, cuando lo que se esperaría es que los jóvenes fueran más asiduos a la práctica de ejercicio físico.

“El tabaquismo y el sedentarismo son problemas que están en alza, por lo tanto, cada vez se debe poner mayor énfasis en cardiología preventiva, es decir, en la promoción de hábitos de vida saludables”, explica el cardiólogo y agrega que, según estudios internacionales, en pacientes jóvenes infartados también podría influir directamente el consumo de drogas, especialmente cocaína.

Asimismo, en el grupo ingresado en Clínica Alemana se detectó que el 52% de los menores de 45 años tenía antecedentes familiares de enfermedad coronaria y que el 25% ya había tenido un infarto previo.

En cuanto al pronóstico de este grupo, la experiencia internacional demuestra que la mayoría de los pacientes jóvenes que, luego de un infarto, mantiene un tratamiento ordenado y corrige sus factores de riesgo, vuelve a una condición funcional normal y tiene una expectativa de vida muy cercana a la de la población no infartada

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Categoría: Cardiología.




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