INFARTOS: LA CLAVE ESTÁ EN LA PREVENCIÓN


INFARTOS: LA CLAVE ESTÁ EN LA PREVENCIÓN
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en nuestro país. Prevéngalas controlando sus factores de riesgo.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Chile, entre las cuales juega un rol protagónico el infarto agudo al miocardio, que se produce por la obstrucción de una arteria coronaria.

Todo comienza con la incorporación y deposito progresivo del colesterol dentro de las paredes de las arterias coronarias, lo que forma una placa de ateroma. Este proceso a lo largo de décadas produce la obstrucción progresiva de la arteria y la reducción de la circulación sanguínea por ella.

Por otra parte, el colesterol incorporado en la arteria es atacado por distintas células, produciendo su oxidación y debilitando la pared arterial interna. Esta condición es llamada placa inestable y es la responsable de la gran mayoría de los infartos, pues al romperse la pared arterial, las plaquetas se adhieren rápidamente a la rotura y obstruyen bruscamente el paso de sangre hacia el músculo cardíaco, lo que se traduce en un infarto.

El Dr. Manuel Delgado, médico jefe de la Unidad Coronaria de Clínica Santa María, explica que “lo más importante acerca de las enfermedades cardiovasculares es que son prevenibles. Nuestro objetivo es agotar todas las medidas posibles para evitar que se produzca un infarto y eso comienza con el estricto control de los factores de riesgo, en especial aquellos modificables”.

Son factores de riesgo modificables para el desarrollo de estas enfermedades la hipertensión arterial, la diabetes, la hipercolesterolemia, el tabaquismo y la obesidad, entre otros. “Dentro de los factores no modificables están los antecedentes familiares, que reflejan la carga genética del individuo, el sexo, la edad y algunas condiciones metabólicas que favorecen la coagulación sanguínea”, agrega.

Según el cardiólogo, “la única forma de prevenir un episodio coronario es estimulando a nuestros pacientes para que dejen de fumar, mantengan una alimentación sana –baja en grasas y alta en proteínas y fibras-, realicen actividad física al menos cuatro veces por semana y normalicen su peso y perímetro abdominal”. Este conjunto de medidas es lo que se llama un estilo de vida saludable.

“Hay ocasiones en que la hipertensión o hipercolesterolemia necesitan medicamentos para un adecuado control. En estos casos, es imperativo que el paciente sea ordenado y estable en el tratamiento. Además, debe entender claramente que la normalización de la presión arterial y del nivel de colesterol con fármacos no indican que las enfermedades desaparecieron”.

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Categoría: Cardiología.




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